Dejé ir la cima de mi felicidad.
No: la arranqué,
la expulsé a rastras,
como quien se despoja
del último latido que le queda.
Me deshice de ti
aun sabiendo que,
al verte marchar,
cada latido mío
se apagaba un poco más,
y que al final, sería yo quien terminaría lejos de mí misma.
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Solo respira
PoetryHay heridas que no se ven pero sangran todos los días. Hay amores que no se olvidan, solo se transforman en palabras. Y hay sentimientos tan intensos que solo encuentran escape entre versos. Este libro no es solo una colección de capítulos. Es un co...
