A veces me llegan esos recuerdos de cuando me amabas.
Y lanzo maldiciones al destino, porque no era el momento de nuestro encuentro.
Tus ojos se entornaban en mi dirección, evocando vibraciones de tu sentir. Me contemplabas como a alguien pura de corazón, como si fuera una flor delicada en invierno.
Yo tal vez te miraba, pero no te veía. No podía ver tu corazón.
Ese corazón anhelante de amor... del mío, mi amor.
Nunca pude observar la inocencia de tus abrazos ni de tus palabras.
Rompí tus fantasías de una joven perfecta, esa que pensabas que alguna vez voltearía a ti y te correspondería.
Pensé que mis sentimientos estaban claros. Que no estaba sujeta a ti.
Me equivoqué.
Al verte sonreír y darme cuenta de lo que me perdí.
Y ese beso al que nunca accedí me tortura por dentro, como una lombriz.
Esa que, seguro, sí se enamoró de ti.
ESTÁS LEYENDO
Solo respira
PoetryHay heridas que no se ven pero sangran todos los días. Hay amores que no se olvidan, solo se transforman en palabras. Y hay sentimientos tan intensos que solo encuentran escape entre versos. Este libro no es solo una colección de capítulos. Es un co...
