Mi cuerpo está enfermo
puedo sentirlo.
Mis huesos se afilan
me lo dicen mis clavículas salientes,
mis omóplatos
marcados en exceso.
El brillo de mis ojos
se fue de vacaciones
y no dejó fecha de regreso.
Mi cabello perdió su luz,
y mis uñas no paran de quebrarse.
A veces, respirar
es un acto de fe
estoy entumecida
en trance,
este cuerpo ya no se siente mío.
Mi cuerpo está enfermo,
y mi mente,
poco a poco,
se está contagiando.
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Solo respira
PoesíaHay heridas que no se ven pero sangran todos los días. Hay amores que no se olvidan, solo se transforman en palabras. Y hay sentimientos tan intensos que solo encuentran escape entre versos. Este libro no es solo una colección de capítulos. Es un co...
