5. La tarea

784 66 4
                                    

Apenas volví de Hogsmeade, me tome la tarea de buscar a Parvati. No fue muy difícil encontrarla porque ya estaba sentada en un sofá de la sala común lista para ir.

Nos pusimos en marcha a las mazmorras con nuestros morrales bajo el brazo. Cuando llegamos, nos topamos con Draco esperando por nosotras.

—Llegan tarde—masculló serio e inexpresivo, labios fruncidos en una linea—. Puede que ustedes no hagan nada interesante con sus vidas, pero yo tengo cosas mas importantes que atender que una estupida poción. Apúrense.

Rode los ojos y me mordí la lengua. Abrió la puerta de la sala común y entramos tras él.

La sala común de Slytherin era larga, semisubterránea, con los muros y el techo de piedra. Varias lámparas de color verdoso colgaban del techo mediante cadenas. Enfrente de ellos, debajo de la repisa de la chimenea, crepitaba la hoguera , y contra ella se recortaban las siluetas de algunos miembros de la casa Slytherin, acomodados en sillas de estilo muy recargado.

Apenas entré, no pude evitar sentirme sofocada. El ambiente se sentía pesado y hostil, lo contrario a la familiar y cálida sala común de Gryffindor.

Mientras nos encaminábamos tras un refunfuñado Draco a su habitación no pude evitar preguntarme como diablos iba a conseguir sacarle información. Debí haber pensado en esa parte del plan antes de prometerle a Harry que lo iba a ayudar.

Malfoy era la persona más borde, seca y hueca que jamás había conocido. Sumándole a que en las únicas conversaciones que tuvimos en el transcurso de estos seis años al menos uno de los dos salía descontento.

Abrió la puerta y, para mi no tan grata sorpresa, Millicent ya se encontraba allí, sentada en la cama descalza con un libro entre las piernas.

—Oh, Drac—rió coqueta—. No sabía porque estabas demorando tanto. Estuve a punto de irte a buscar.

Draco simplemente se encogió de hombros. Con Parvati decidimos sentarnos ambas juntas en un escritorio, mientras que Draco tomaba asiento junto a Millicent en su cama.

—Debemos empezar ya—afirmó Parvati—. Dividamos la tarea. Ustedes dos pueden hacer el ensayo escrito y junto con Andy hacemos la poción—propuso mientras sacaba las cosas de su mochila.

Draco rió sin gracia.

—Claro, si lo que quieres es reprobar—reprochó—. La última vez que vi a Lupin preparar una poción explotó sobre ella. Tu escribe, nosotros hacemos.

Bufé rodando los ojos. Se refería al incidente de la poción multijugos en tercer año, cuando sin querer hice explotar el caldero. A pesar de haber sido un accidente, Snape me mantuvo en detención por los siguientes tres meses.

—Como tu quieras, idiota—mascullé irritada. Hacer la poción sería, sin dudar, la parte más larga y complicada. Si Malfoy quería ocuparse de prepararla era su problema.

Durante el resto de la tarde me dediqué a terminar el ensayo, detallando los efectos de la poción y procurando de hacerlo a la perfección para que ni Malfoy ni Millicent pudieran reprocharme nada.

Ninguno dijo nada, todos parecían demasiado concentrados en sus respectivas tareas. No pude evitar notar lo desordenada que la habitación de Malfoy se encontraba. Si había algo que caracterizaba a Draco era su pulcritud. Algo extraño sucedía. Recordaba a la perfección cuando, en cuatro año, tuvo que sentarse junto a Ron en Pociones y casi le da un infarto al ver el desastre que el pelirrojo hacía en la mesa. "Te recuerdo, Weasley, esto es un aula, no un chiquero como tu casa" le dijo.

—Creo que deberíamos irnos—exclamé mirando el reloj en mi muñeca—. Ya es hora de la cena.

Tenía hambre y tampoco quería quedarme más tiempo en esa habitación con esa gente. Había pasado las últimas horas dedicada a un ensayo y sabía que si tomaba un descanso debería que soportar los gruñidos de Malfoy.

—¿Evitando el trabajo?—bufó Malfoy cuando cruce el umbral de la puerta—. Típico de ti.

Blanqueé los ojos ¿Este chico no se casaba de vivir peleando con todo el mundo?

—Vete a la mierda, Malfoy—escupí antes de marcharme tras un portazo.

Tenía el presentimiento de que sería un largo año...

PROYECTO GRYFFERIN, draco malfoy (editando) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora