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—Señor, encontramos esto —anunció el subordinado, sosteniendo un objeto ante Hoseok, cuya mirada se posó sobre un pequeño retrato rescatado entre los escombros.

En la imagen, dos figuras quedaron inmortalizadas, aunque los estragos del fuego habían devorado sus rostros con voracidad. Un joven de impecable traje se alzaba detrás de un hombre mayor.

Hoseok se sumergió en el análisis de la fotografía.

"Este debe ser el individuo con quien Yoongi escapó", murmuró para sí.

—También recuperamos estos documentos, señor —continuó el subordinado, entregándole papeles que, por su contenido, señalaban aquel lugar como el escondite del doctor Park. Hoseok los revisó con atención—. Es todo lo que logramos salvar del incendio.

—Entonces, ¿ese chico podría ser el niño que hemos buscado durante años? —susurró Hoseok, su ceño frunciéndose con cada pensamiento.

Hace unos años recibieron la orden de buscar a toda costa a un niño y a un doctor apellidado Park. No les dijeron el por qué o quienes eran, pero ofrecieron una fortuna por entregarlos de pies a cabeza, sin importar las consecuencias o algunos rasguños. Y la imagen de aquel niño, tenía un parecido sorprendente con aquel chico que escapó con Yoongi. Pareciéndole a Hoseok, mucha coincidencia que se encontrará en el escondite del doctor Park.

Si aquel individuo era el mismo que habían estado rastreando, prometiendo una recompensa sustancial, y además era el cómplice de Yoongi en su huida, entonces significaba que el traidor tenía un botín considerable entre sus manos.

Una sonrisa siniestra se esbozó en los labios de Hoseok. La perspectiva lo emocionaba de sobremanera. Era mucho más gratificante matar a dos pájaros de un solo tiro que simplemente llevar a más niños ante el jefe en lugar de Yoongi.

Ahora, su objetivo era atrapar a ambos.

Todo gracias a ese traidor, a quien alguna vez consideró amigo e incluso hermano y ahora, solo ansiaba su muerte.

—Tú, llama al jefe y dile que traiga refuerzos para investigar a fondo este escondite —ordenó Hoseok a su subordinado, quien asintió y se apresuró a obedecer—. ¡Los demás, conmigo! Vamos a cazar a ese traidor lo antes posible.

(...)

La mirada feroz y el gruñido del tigre hicieron retroceder a todos los presentes, incluido Asiel, con temor. Frunciendo el ceño, observó al tigre enjaulado que lo miraba con fiereza. Despreciaba a los felinos, y aún más a los tigres. Si no fuera porque el uso de animales en circos era popular, nunca lo habría adquirido.

Si tan solo pudiera llevar a cabo este espectáculo con el joven que había logrado domar al tigre. A pesar de haber contratado a numerosos domadores y expertos, ninguno había tenido éxito en ganarse al animal. Seokjin fue uno de los pocos que logró algún grado de obediencia, pero solo por breves momentos después de meses de esfuerzo. Por un momento, consideró venderlo de nuevo, incluso en el mercado negro, pero luego vio a Jimin.

Y pensó que tal vez él sería la solución.

Sin embargo, había un gran obstáculo: su hermano mayor, el chico con nombre, Yoongi.

Lo odiaba profundamente. Si solo estuviera fuera de la ecuación, si solo no fueran familia. Asiel se mordió los labios con rabia, pero luego una idea cruzó su mente. Los dos "hermanos" no se parecían en absoluto; uno era irritable, mientras que el otro era reservado y tranquilo. Sin embargo, ambos compartían una frialdad en su personalidad, tenían una aura similar. Considerándolo detenidamente, llegó a la conclusión de que, aunque no se parecieran físicamente, eran más similares de lo que parecía.

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⏰ Última actualización: Aug 02, 2024 ⏰

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CREADO | YoonminDonde viven las historias. Descúbrelo ahora