Le quitó la ropa interior con un solo movimiento dejándolo completamente desnudo ante él, algo completamente injusto ya que Tomas seguía completamente vestido pero aún así la sola idea de estar tan expuesto para él lo excito por sobremanera. Tomas sonrió, acariciando su entrada con sus dedos, podría decirse que el ojiverde le había agarrado cariño a esas maravillosas manos. Suspiró en sus labios y lo empujó hacia la cama, Tomas levantó una ceja ante su brusquedad mientras Rodrigo lo miraba con ojos intensos mordiéndose los labios, caminando hacía el y desabrochandole los pantalones.
_¿Qué me vas a hacer?_ Susurró con la voz ronca. Rodrigo le sonrió con picardía mientras tiraba los pantalones al suelo y se sentaba encima de él. No esperó mucho tiempo para quitarle la remera, el contacto de sus manos frías en su cálida piel les producía un cosquilleo delicioso. Al llegar a su cuello, Tomas levantó las manos para que el ojiverde pudiera quitársela y al hacerlo, tomó a Rodrigo rápidamente por la cintura y comenzó a besarlo desenfrenadamente pero esta no era la idea de Rodrigo, para nada, asique lo tomó del pelo y lo jaló hacia atrás.
_ Quieto _ Susurró, mordiéndo su labio inferior hasta sacarle un poco de sangre, él sonrió lascivo y apoyó sus brazos en el colchón, obedeciéndolo. Rodrigo besó sus labios y comenzó a bajar por su pecho dando pequeños besos mojados, su piel era deliciosa tanto que Rodrigo se permitió morder un poco de piel mientras quitaba los boxers de Tomas con los dientes. Tomas suspiró.
_Veni acá, no quiero juegos previos_ Susurró. Rodrigo obedeció, tampoco quería esperar. Gateó lentamente hasta llegar a sus labios sintiendo como Tomas lo sostenía con sus brazos. Respiró hondo al notar que ambos estaban completamente desnudos por primera vez para el otro. Tomas hacía lineas en el cuerpo de Rodrigo con sus dedos, pasando por su rostro, bajando por su pecho hasta llegar a sus piernas mientras lo miraba fijamente_ No te haces una idea de lo lindo que sos _ Susurró, mientras pasaba sus dedos por sus pezones. Rodrigo gimió por lo bajo, sonrojado.
_ Vos también_ Susurró con apenas un hilo de voz. Tomas pasó su lengua lentamente por los pezones rosados y subió hasta su cuello, besando y mordiéndo cada rincón.
_¿Yo también qué?_ Preguntó, mientras sostenía las caderas de Rodrigo y lo obligaba a abrir las piernas. Sus ojos marrones desnudaban los ojos verdes de Rodrigo al igual que sus labios, que temblaban al intentar articular una frase coherente. Se levantó un poco y agarró la erección de Tomas con sus dedos, alineándose con su entrada.
_ Sos hermoso Tomi_ Confesó. Tomas apretó sus caderas y dio una fuerte estocada. La estrechez y calidez de Rodrigo lo estaban matando mientras el ojiverde gemía y comenzaba a moverse encima de él, cabalgando como un experto. Su lengua jugaba a su antojo con la de Tomas mientras daba saltitos encima de el empalándose con su pene, la situación era tan sucia pero a la vez tan dulce, porque se sentía diferente. Cada movimiento los llenaba de placer, el calor que sentían entre ambos era especial, las piernas de Rodrigo a los costados de Tomas mientras gemían entre besos sin ningún pensamiento que los perturbara, mirándose a los ojos, sintiéndose libres, capaces, con paz, conectados uno al otro.
Al cabo de un tiempo se encontraban recostados, uno al lado del otro sin poder dejar de mirarse mutuamente. Tomas nunca había prestado tanta atención a aquellos ojos verdes tan profundos e intensos, llenos de miedos ocultos. Llevó su mano temblorosa por el esfuerzo anterior hacia su rostro, para acariciar su mejilla. Rodrigo cerró los ojos, algo asustado, la electricidad que sentían al rozar sus pieles les recorría todo el cuerpo, apoyó su mano en la de Tomas sin abrir los ojos y fue en su búsqueda para darle un beso lleno de ternura.
_¿Que estamos haciendo?_ Susurró, acurrucándose en el pecho de Tomas. Este soltó un suspiro.
_No tengo ni idea pero se siente tan bien_ Confesó. Él suspiró y ambos volvieron a recurrir al silencio, para escapar de esta extraña conexión que estaban sintiendo. Al cabo de unos minutos el celular comenzó a sonar, Rodrigo se levantó para atender y se giró hacia Tomas con una expresión extraña, luego puso la llamada en altavoz.
_¿Ivan?_ Dijo. Tomas bajó la mirada, eran las 3 am ¿Por qué estaría llamando a esta hora? ¿Por qué le importaba? Basta Tomas.
_¿No podías dormir?_ Dijo Ivan con la voz un tanto pausada. Rodrigo hizo una sonrisa torcida.
_ Algo así. ¿Por qué me llamaste? ¿Pasó algo?.
_ Estoy en un bar y te extraño _ El se giró hacia Tomas que asintió, sabía que Rodrigo también lo extrañaba, que también quería decírselo.
_ Qué lástima _ Susurró. Tomas frunció el ceño_ Cuando estés sobrio me llamas ¿Dale capo?.
_Pero..._Y le cortó, bajó el celular y se quedó mirando a la nada, confundido.
_No te entiendo _ Susurro Tomas, sonriendo, imaginándo la cara del pelotudo en este momento. Rodrigo levantó la mirada, pensativo.
_Te diría que es un plan para conquistarlo pero nada más lejos que eso...
_¿Pero?_ Rodrigo sonrió, mientras suspiraba.
_Cuando Spreen esta en pedo dice pelotudeces _ Lo miró fijamente a los ojos_ No me extraña realmente, yo se lo que quiere, lo conozco como a la palma de mi mano_ Afirmó. Tomas se acercó hacia él para posar su mano encima de la suya.
_¿Y qué quiere?_ Preguntó, un poco inseguro de querer saber la respuesta. Rodrigo mordió su labio nervioso mientras unas lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos, nunca lo había visto así, nunca pensó que lo vería así y nunca más quería volver a verlo así, algo dentro suyo pulsaba por salir. Ganas de abrazarlo y protegerlo.
_Solo quiere garcharme_ Apretó los ojos dejando caer un par de lágrimas_ Después, cuando se le pase la calentura y este sobrio, va a volver a estar detrás de tu amiguito....
_Es un idiota entonces_ Susurró en su oído, Rodrigo negó_ Por perderse a alguien como vos.
_Dale, vos también estás atrás de Roier, Tomas_ Soltó. Y si, tenía razón, aunque ya ni siquiera sabía si realmente quería estar con Roier o si era la costumbre de siempre haberlo querido_ Y no sos un idiota. Bueno..._ Lo miró con los ojos llenos de lágrimas_ No tanto _ Tomas sonrió, besando su mejilla.
_Si, soy un idiota y todo eso. Pero ahora estoy acá, con usted señor Carrera_ Dijo, acostándolo lentamente en la cama_ Hace mucho frío esta noche_ Dijo, tomando una manta para colocarla encima de él, las mejillas de Rodrigo estaban encendidas_ Y es tarde_ Continuó, mientras se acostaba a su lado tapándose también_ Y vamos a descansar los dos juntitos_ Susurró, abrazando su cuerpo desnudo por debajo de las frazadas mientras limpiaba cada una de sus lágrimas con sus dedos.
_Gracias_ Susurró en sus labios, correspondiendo a su abrazo y cerrando los ojos con tranquilidad.
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Now or never- Rodritom
FanfictionRodrigo Carrera y Tomás Arbillaga (Robleis) se llevan mal, se detestan, se odian. No tienen absolutamente nada en común aparte del mundo del stream lo que hace que no se den cuenta de la atracción que sienten el uno por el otro hasta ese día en el q...
