Y ahí estaba Rodrigo, con las mejillas rojas, los ojos perdidos de placer, sus labios entre abiertos, con la espalda arqueada, acariciando el cabello de Tomas mientras su lengua exploraba su intimidad, dejando resonar en el aire sonidos obscenos y húmedos. Tomas subía y bajaba con su boca mientras sus manos subían por su abdomen hasta tocar los labios de ojiverde sintiéndolo suspirar. Rodrigo no podía mas, quería sentir a Tomas adentro suyo, encima de él, tanto que se estaba desesperando. Tomó su rostro y lo hizo levantarse del suelo para encontrarse con sus labios, mordiéndolos desesperadamente entre sonrisas y toquetones.
_No puedo más_ Dijo Tomas, susurrando en sus labios y apretando su trasero. Rodrigo mordió su labio mientras sus dedos nerviosos desabrochaban los botones de su pantalón para dejar su erección al descubierto. La tomó con su mano, era tan gruesa y roja, cálida y dura, con líquido preseminal en la punta. Pasó el dedo por la ranura_ Carrera te hablo muy en serio_ Dijo soltando un fuerte suspiro ante los toques del ojiverde. Rodrigo sonrió maliciosamente y se echó hacia atrás levantando un poco las piernas, dejándole una increíble vista de su agujero rosado y apretado. Tomas rebuscó en sus bolsillos el lubricante que había traído "por sí las dudas" y acarició su entrada. La imagen de Rodrigo con las mejillas encendidas, soltando pequeños jadeos mientras que sus dedos desaparecían en su agujero, lo estaba matando. Buscó sus labios desesperado, porque lo que más le gustaba hacer a Tomas era eso, besarlo.
_ Haceme tuyo de una maldita vez_ Pidió, pasando su lengua por los labios abiertos de Tomas. Este, desesperado comenzó a besar el cuello del ojiverde mientras comenzaba a introducirse dentro de el. Rodrigo gimió al sentirlo dentro, atrapándolo con sus uñas, cegandolo ante el calor que proporcionaba su cuerpo. Tomas no podía pensar mientras se movía al compás de sus pequeños gemidos, sus pechos rozándose y sus piernas aprisionando las caderas de Tomas. Era surrealista, la situación, la excitación y el hecho de que lo estaban haciendo en el maldito trabajo. Rodrigo estaba perdido, pidiendo más y más mientras mordía la oreja del otro como si apretara diferentes botones que lo aceleraban mucho más hasta el punto en el que su cuerpo comenzó a temblar y su respiración a acelerarse. Rodrigo estaba apunto de venirse mientras Tomas empujaba profundo y tapaba su boca con una de sus manos para apaciguar los sonidos generando que Rodrigo se exitara más y se arqueara hacia atrás.
_ Tan lindo así para mí_ Susurró Tomas, moviéndose con más brusquedad en la calidez que apretaba su erección, mordiendo con fuerza su cuello, persiguiendo su propio placer. Y comenzó a suceder, Tomas susurraba del placer en su oído y como si hubieran tocado otra galaxia ambos terminaron al mismo tiempo, Rodrigo recostandose en la pared y Tomas recostandose en su vientre_Estoy cansadisimo _ Susurró. El ojiverde largo una risita acariciando su pelo.
_ Que poco que rendís eh_ Dijo burlonamente. Tomas levantó la vista hacia él con la ceja levantada.
_ Como si no te hubiera gustado _ Dijo sonriente mientras acariciaba su cuello. El ojiverde mordió su labio.
_ Estuvo bien si..._ Susurró, haciéndose el indiferente.
_¿Solo bien? _ Interrogó el otro, fingiendo sorpresa. Él asintió levemente mientras buscaba sus pantalones _ Claro, por eso gemiste tanto _ Bromeó. Él se giró hacia Tomas golpeando su hombro. Lo único que resonaba en esa habitación eran las risas y las burlas que ambos compartían _ Tenes lindos ojos_ Le dijo, al observar los orbes verdes de Rodrigo notando como sus pupilas comenzaban a dilatarse otra vez. La intensidad con la que lo miraba Tomas lo estaba confundiendo, quería apartarse pero en vez de hacer eso volvió a besarlo, suavemente, con la enorme necesidad de sentir su lengua en su boca de nuevo y sus manos y su pecho y... pero alguien comenzó a tocar la puerta. Rodrigo lo empujó lejos, asustado ¿Quien mierda podría ser?.
_ Los escuché reírse ¿Quien esta ahi?_ Dijo la voz de Pedro. Rodrigo y Tomas se miraron con los ojos salidos de órbita y comenzaron a vestirse con rapidez.
_ ¿Por qué cerraron la puerta?_ Dijo la voz de Martín. Mierda, pensó Rodrigo, si llegaban a verlo con Tomas iba a ser un papelón y ya estaba harto de ser el centro de los chismes. Pero ya era tarde, no tenían salida.
_ La puta madre_ Susurró y Tomas largó una risita mientras despeinaba el cabello del más bajo. Rodrigo suspiró al notar como Tomas abría la puerta sin consultarle, haciendo que la vista del ojiverde fuera todo un espectáculo para los otros dos, cabello despeinado, labios rojos e hinchados y el cuello repleto de chupones.
_¿Carre? ¿Robleis?_ Dijo Pedro, consternado, mientras Martín los miraba con la boca abierta.
_ Estábamos hablando de algo... serio _ Dijo Tomas. Esto de mentir se le daba muy mal.
_Claro claro _ Susurró Martín, burlonamente. Rodrigo le dirigió una mirada asesina_ ¿Algo que decir enano?_ Preguntó.
_Que pareces una vieja chismosa pelotudito_ Afirmó. Tomas y Pedro largaron la carcajada. Rodrigo tomó su riñonera apresurandose a salir de aquel enrollo, pero los brazos de Martín lo frenaron.
_¿Así que no estabas haciendo nada con Tomi?_ Interrogó. Tomas sonrió, una sonrisa tan malditamente seductora que hizo que Rodrigo se pusiera nervioso de solo pensar lo que acababan de hacer.
_¡NO! ¿Que flasheas?_ Gritó. Tomas mordió su labio, maldito idiota, pensó el ojiverde, los delataria. Martín sonrió notándolo y quiso presionar un poco.
_¿Y conmigo no harias nada?_ Susurró, cerca de su oído. Los tres se quedaron anonadados ante aquel comentario. ¿Qué le pasaba al tarado? Tomas lo miró con desprecio y ¿Pequeños destellos de celos?.
_Ni en pedo enano mugroso _ Gritó, marchándose mientras Tomas le aplaudía en la cara a Martín en forma de burla.
_¡Bravo!_ Le dijo, entre risitas. Rodrigo no pudo evitar sonreír como una tonto, su cuerpo se sentía extraño luego de haberse conectado con el de Tomas, como si algo vibrara dentro suyo, como si el deseo nunca se hubiera apaciguado y ahora estuviera más potente que nunca. No veía la hora de volverse a reencontrar con él.
PD: se publico mal, este iba antes que el de "el trato"
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Now or never- Rodritom
FanfictionRodrigo Carrera y Tomás Arbillaga (Robleis) se llevan mal, se detestan, se odian. No tienen absolutamente nada en común aparte del mundo del stream lo que hace que no se den cuenta de la atracción que sienten el uno por el otro hasta ese día en el q...
