Capitulo 8

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Itachi no dejó que su equipo retirara la formación de combate incluso cuando estaban a menos de cien metros de las puertas de Konoha. Los tres niños estaban sucios, pero nada en comparación a cómo habían terminado después de finalizar el Camino de la Serpiente. Cuando por fin habían salido de aquel sitio Naruto había soltado un chillido de alivio alzando ambas manos al cielo y mentalmente Itachi apoyó el gesto. Habían corrido durante dos años aquel peligroso y duro camino. Había entrado al Camino de la Serpiente con tres niños y había obtenido a cambio tres prometedores ninjas, cualquiera de sus pequeños aprendices alcanzaba sin problemas el grado de gennin.

Apenas salir del Camino de la Serpiente Itachi había tenido que desembolsar una buena cantidad de monedas para que una posada aceptara que tomaran un baño, había tal cantidad de mugre sobre ellos que Itachi se había pasado diez minutos tallándole la espalda y el cabello a Sasuke y otros diez minutos con Naruto. Por su carácter femenino Hinata se las había tenido que apañar sola, pero Itachi consideraba que de cualquier manera su ayuda no sería bien recibida.

Después de eso habían hecho una semana en regresar a Konoha, ¡una semana!, cuando en el pasado el camino para llegar les había tomado dos semanas. Regresar a Konoha le traía sentimientos encontrados, ciertamente tendría que dar informes y volver a su vida de doble agente, pero también era cierto que extrañaba su aldea, la extrañaba tanto que una parte de él se volvía gris al saberse lejos de la Hoja. El asunto con sus aprendices era diferente, Sasuke estaba emocionado de enseñarle a su padre sus avances, a Naruto le daba prácticamente igual siempre que estuviera con ellos y Hinata no había pronunciado ningún comentario acerca de su eminente regreso, pero Itachi había notado que de vez en cuando se jalaba lentamente el cabello, como preguntándose si estaba bien tenerlo así de largo.

Pero con resquemores o sin ellos estaban de vuelta y era hora de enfrentarse a la aldea y todo lo que eso conllevaba.

—Buenos días. —Itachi entró primero, dos Chunnin custodiaban la entrada, aunque no parecían particularmente hábiles.

—U-Uchiha Itachi. —Uno de ellos incluso se sonrojó al verlo e Itachi tuvo esa desagradable sensación de ser observado por un fanático en potencia, de cualquier modo inclinó la cabeza en un saludo y pasó de largo con los niños siguiéndolo. La aldea había cambiado un poco en ese tiempo, pero ya después tendría tiempo para percatarse de los cambios y los nuevos establecimientos; en cuanto hubo avanzado un poco giró hacía su equipo, los tres niños pararon de golpe y lo observaron atentos.

—Equipo Cuervo la misión de larga duración para la que partimos hace dos años se ha realizado con éxito. —Los niños se miraron entre sí como preguntándose si debían hacer algo al respecto, sí que eran jóvenes—. El desempeño de los tres ha sido satisfactorio y así lo haré saber a mis superiores. Por el momento nuestra misión ha terminado, tienen una semana de descanso.

—¿Quiere decir…? —Sasuke, siempre el más agudo, se adelantó esperanzado—. ¿Quiere decir que no será Itachi-Taichou por una semana?

—Así es. —Ya se lo esperaba de su hermano.

—Uh… —Sasuke se sonrojó, casi con la candidez que había perdido en el Camino de la Serpiente—. ¿Entonces puede ser… puedo llamarte Nii-san?

—Hai. —Itachi le dirigió una pequeña sonrisa que Sasuke contestó con una sonrisa mayor y más luminosa.

—¿Y yo? —Naruto brincó en su mismo lugar repetidas veces—. ¿Puedo llamarle Itachi-sensei? —Itachi no comprendía por qué Naruto había elegido semejante mote cuando no estuvieran en una misión, pero decidió que era aceptable.

—Si así lo deseas Naruto-kun.

—¿Tú cómo lo vas a llamar? —Sasuke se colgó del brazo de su hermano y giró a ver a Hinata, la niña dirigió hacía él sus bonitos ojos perla y dio un parpadeo.

Equipo Cuervo [PAUSADA] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora