Capítulo 11

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Jungkook

Euforia. Adrenalina. Alegría. Felicidad. Así me sentía. Tae me había dicho que sí. SÍ con mayúsculas. Sí a convertirse en mi marido. Sí a compartir su vida conmigo. Sí a ser mi mitad. No podía dejar de sonreír como un imbécil.

Volví a mi habitación y miré la hora en el reloj: 09h30.

¿Y qué coño hago yo ahora, entre estas cuatro paredes, hasta las 12 del mediodía?

Me paseaba nervioso de aquí para allá, incapaz de estar quieto. A quién quería engañar. Quería estar con él. Pero sabía que el pobre necesitaba espacio para poder digerir las cosas. Había sido tan valiente. Y yo estaba tan orgulloso de él. Estaba tan feliz de saber que me amaba. Que siempre me amó.

Entonces lo entendí. No tenía nada que esperar, nada que pensar. Era él. Kim Taehyung. Mi TaeTae. Mi tigre precioso. Siempre había sido él. Siempre sería él, para siempre. Salí corriendo de mi cuarto y bajé las escaleras dando brincos.

Al llegar a la cocina, todos mis amigos estaban allí, en un ambiente de calma. Me miraron extrañados.

- Ya ha vuelto a cagarla, ¿verdad? - me preguntó Yoongi negando de manera leve con la cabeza y cerrando los ojos pesadamente.

- ¡Yoongi! - le regañó Jimin.

- ¿Qué? - exclamé riendo. - No, no. No es eso... necesito vuestra ayuda - les pedí y me puse rojo sin querer.

- PornHub es la mejor de todas. Ahí podrás aprender todo lo que necesites saber, bebé - me dijo sarcástico y todos reímos ante su ocurrencia. Min Yoongi, señoras y señores. Adoraba su humor.

- Venga, ya es suficiente. Esto es serio... - intenté que me hicieran caso.

- ¡NO! ¡Embarazaste a Taehyung! - saltó Nam llevándose la mano a la cabeza fingiendo marearse. Las carcajadas inundaron la cocina. Vale, no solo yo estaba feliz porque Tae hubiera regresado a mi lado. Todos lo estaban. Sus ojos me miraban con ilusión y la sensación era simplemente alucinante. Sentirme así de amado por los míos llenó mi corazón de amor.

- Sí, papá... no sabíamos cómo decírtelo... Son gemelos - le seguí la broma y más risas y silbidos llegaron. Nam se acercó a mí y me pasó el brazo por los hombros.

- Dinos cachorro, ¿qué necesitas? - me dijo con cariño y pude ver como todos mis hermanos me prestaban atención.

- Me tenéis que ayudar a preparar una... boda - dije sin más, esperando su reacción.

Sus caras, bailaban entre el asombro y el desconocimiento. Estaban muy muy graciosos. Pero el silencio empezaba a ser ensordecedor.

- ¿Has dicho boda? - me preguntó Jin, rompiendo el silencio.

- Eso es - confirmé.

- Una boda... ¿para quién? - Hobi me miraba con la cabeza ladeada, parpadeando mucho los ojos.

- Para Tae y para mí... - lo dije y me sonrojé. No por vergüenza, sino por el calor que recorrió mi cuerpo a galope, con la felicidad por bandera.

- ¡¿QUÉ?! - Los cinco gritaron en perfecta sincronía. No por nada éramos, (somos y seremos) el mejor grupo K-Pop del mundo.

- Oh, Jungkook, ¡Muchas felicidades, cariño! - Jimin fue el primero en colgarse de mi cuello y poco a poco todos ellos me abrazaron.

- ¿No vais un poco demasiado rápido? - me dijo Namjoon. Siempre tan pendiente. Siempre tan racional.

- Se lo pedí hace 2 años y hoy me ha dicho que sí - les expliqué.

- Y luego soy yo el que se lleva la fama de llegar tarde... uh - dijo Jimin haciendo un puchero. Más risas. Así éramos nosotros. Unos payasos de primera. De broma entre las cosas serias. Algo que solo se consigue cuando llevas 10 años viviendo con tus mejores amigos.

Un abismo entre nosotros (Taekook +18)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora