Las cartas se amontonan a su alrededor, a pesar de que no podía detectarlas con su poca visión, seguirán llegando. Quería vomitar, sus ojos se cansaron de tanto llorar, tendría que hacer algo para detener esto.
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—Lawrence...– Musito Able, llamando la atención de su contrario. Quien se quedo en silencio, cortando la carne salpicada de sangre –¿Qué estas haciendo?.
El de menor estatura y edad ladeo la cabeza.
—Cocinando– Respondió tras un rato, con su vista clavada en el pedazo de carne humana en la tablilla de picar –¿Hay algo malo en eso?.
El de ojos grises guardo sus palabras, se encogió un poco de hombros cuando observo ese pedazo de piel y músculos humanos, de coloración tostada a la vez que se encontraba salpicado de pecas marrones. Un sentimiento de lastima tuvo por quien sea que proveniera esa carne.
Abrió la boca para decir algo más, pero calló rápidamente cuando escucho tres golpes provenientes de la entrada.
—¿Puedes atender? Estoy un poco ocupado– Dijo Lawrence, terminando de cortar para dejar el cuchillo a un lado.
El pelinegro no artículo ninguna palabra, solo asintió con la cabeza. Fue en dirección a la puerta, con las llaves, abriendo la misma y encontrando a cierta asiática que se lanzó a abrazarlo.
—¡Chiquito, qué sorpresa verte por aquí!– Kumiho exclamo una vez lo tuvo en frente –¿Cómo la estas pasando, cielo?.
Los labios de Able temblaron un poco, a decir verdad, no estaba bien, ni de manera mental ni fisica. Pero, hizo un esfuerzo por sonreír un poco y afirmar.
—Si... Estoy bien.
—Me alegro– La asiática revolvió sus cabellos cómo si se tratara de un niño pequeño, antes de pasearse por la casa del cabo con total tranquilidad. Tal parece que no notó su bajo estado de ánimo.
Kumiho avanzo, observando curiosa las paredes de la casa, hasta que llego a la cocina, donde el joven Fletcher se encontraba. Una vez sus ojos esmeraldas lo encontraron, su cuerpo se movió contra el de él, plantando un fuerte beso en los labios del castaño.
—Buenos días, mi querido amor, ¿qué tal estas?– Comento un vez se separo de él, observando la marca de labial rojo que dejo en los labios ajenos.
—Bastante bien, querida– Dijo el cabo, abrazando por la cintura a la femina.
—¿Ya mataste a ese albino?– Las manos perfectamente cuidadas de la mujer acariciaron su pecho, en un aire seductor y encantador.
—Por supuesto, además, tengo un regalo para ti.
Able apenas había ingresado por la puerta cuando su mirada capto cómo su mejor amigo sacaba dos hígados humanos envueltos en unas telas y se los entregaba a la surcoreana. Quien dibujo una gran sonrisa en sus labios, para tomar uno de los órganos y darle un mordisco, manchando su rostro junto con su vestimenta con sangre.
—¡Delicioso!– Exclamo ella con euforia, besando a su amado una vez más.
Lawrwnce rodó los ojos en un leve entusiasmo. Hasta que se encontró al moreno con cara de shock en la entrada, y supo que debería hablar con ellos.
—Necesito informarles de algo– Dijo en completa calma. Tomando asiento en una silla de cobrizo color.
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El amargo vino recorrió cada rastro de su garganta, a pesar de su sabor, aún lograba distinguir un leve tono dulce en este. Relajarse una tarde junto a su esposo y una copa del vino que preparaba era su cosa favorita del mundo.
Su marido se recostó a su lado, con sus ojos morados clavados en su celular. El médico inclino su cabeza un poco para ver la pantalla del aparato.
—¿Mis hermanos de nuevo?– Cuestiono, con sus ojos miel entrecerrados en un ceño un poco molesto –No les hagas caso, Dyo, ya sabes cómo son.
Dyo dejo escapar un par de risas de sus labios.
—Cariño, no están molestando– Guardo silencio por un rato –Bueno, dependiendo cómo te lo tomes.
Valentino exhalo, asintiendo y dando un gruñido de baja intensidad para que su prometido siguiera hablando.
—Contrataron a un chico, Lawrence Fletcher, para hacer negocios y quieren que lo mantengamos en nuestra casa– El de ojos morados guardo silencio al ver que su acompañante arrojaba la copa contra la pared. Destrozandola –Oh, mierda...
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Hola, ¿pensaron que el anterior cap era el final definitivo? Pues no, Lawrence seguirá causando problemas.
Pero en fin, que tengan lindo día, tarde o noche. Nos veremos cuando se me ocurra sacar la secuela.
(Sale hacer un cap extra con datos aleatorios de los personajes, jsjsjs).
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