¡Descansen!

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¡Sam es una gran villana! Una puede imaginarla con su cara de mala haciendo todo esto, jejeje, por eso la elegí.

Gracias, muchas gracias por sus comentarios, nuestras protagonistas aprenderán muchas cosas en el camino, sin más que lo disfruten.

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A su gran victoria llegó otra mañana gloriosa en la que debían levantarse, cambiarse y esperar al final de sus literas, si temprano, y si, aunque fuera domingo. No hay descanso aquí.

La sargento pasa frente a ellas caminando de un lado a otro antes de detenerse en el centro de la habitación. Está feliz, una sonrisa adorna su semblante serio habitual; las reclutas levantan en silencio una plegaria, Lucy Lane está feliz y no saben si eso es bueno o malo.

Finalmente Lucy se da la vuelta hacia Kara y Lena.

-Estoy muy orgullosa de ustedes- luego mira a las demás-. De todas ustedes, han demostrado valor, entrega, compañerismo, y son todo lo que se espera de una tropa, no, son más de lo que esperaría de una tropa de novatas, por lo que se han ganado un premio.

-¿Dinero?- pregunta Kate emocionada.

-¿Puntos extras?- sigue Kelly.

-¿El ascenso?- cuestiona Carol.

Lane niega a todos estos pedidos haciendo que su tropa se desinfle.

-Un descanso, podrán volver con sus familias por una semana, no se preocupen, la teniente Prince lo aprobó.

La tropa se ilusiona, todas menos Lena que baja los hombros y suspira mirando al piso; la acción pasa inadvertida para las demás, a excepción de Kara, por supuesto, que la mira con preocupación.

Cuando el pase de lista termina y se dirigen a lo que vendría a hacer su último día, Kara no corre a sus clases si no detrás de su sargento, logrando detenerla en un pasillo.

-¡Sargento! ¡Sargento!

-¿Qué sucede Zor-El?- pregunta Lane dándose la vuelta con las manos atrás.

-¿Es necesario tomar todos los días fuera? Lena nunca va con su familia en los días libres, se queda aquí, me preguntaba si podría pasar cuatro de los siete días con ella y luego ir a casa.

Lucy le regala una sonrisa sospechosa.

-¿Con que van a dar ese paso eh?- dice en un tono insinuante que hace que la rubia se pregunte de que paso está hablando-. Muy bien, habrá que hacer algo de papeleo extra, pero dado que fuiste tú quien ganó creo que vale el esfuerzo. Así se hará soldado.

Kara sonríe feliz, no importa de que habla, lo ha conseguido.

Cuando el día termina, han vuelto de sus clases al dormitorio, todas empiezan a hacer sus maletas. Lena se hace una bola en su cama cubriéndose hasta la cabeza. Escucha las despedidas, los pasos alejándose de la habitación, luego un gran silencio. Se quita la cobija para mirar a su alrededor, todas se han ido...

-¿Qué quieres cenar?

-¡¿Kara?!- grita, su voz la hace levantarse rápidamente y verla sentada en su cama, balanceando sus pies que cuelgan de la litera.

Casi le causa un infarto.

-¿Te quedaste?

-Si- dice bajando de un salto-. No quería dejarte sola, con tu ojo aún hinchado, quiero cuidarte.

Lena siente que se derrite, por lo que salta de su propia litera a sus brazos.

-¡Gracias!

La pareja va a cenar juntas, platicando, coqueteando, como siempre hacen cuando tienen tiempo libre, aunque toman sus moderaciones, pues solo su tropa está de descanso, las demás no, así que la academia está llena. Se van dormir y Lena no podría estar más enamorada de su Kara.

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