Perdón la inactividad y las faltas de ortografía.
Dos figuras, un hombre de aproximadamente veinte años junto a una mujer un poco más baja que el estaban en lo que parecía ser un combate, la mujer daba estocadas y cortes muy precisos y a la vez fluidos que parecían ser como el agua a la hora de lanzar los ataques.
El hombre por otro lado, esquivaba los cortes y estocadas mandando el mismo también ataques que eran bastante elegantes y calmados, la forma en la que se movía parecía como si de una gota de agua se tratase. Ambos estaban en una sesión de combate, midiendo así su poder y ver en que cosas podrían mejorar.
Los cortes que Suma enviaba hacia Tomioka provocaba que el pelinegro tenga que mantener su distancia, Suma te podría tomar por sorpresa en más de una ocasión, Giyuu se inclinó levemente para así evitar una estocada que iría directo en su pecho, seguido de eso dió un giro y con su codo le golpeó el abdomen a la mujer la cual decidió mantener la distancia al dar un pequeño salto hacia atrás mientras que el aire volvía a sus pulmones.
—Respiración lunar, primera postura: Luna oscura - Santuario nocturno.— Suma tuvo que rodar a la derecha para evitar el corte vertical enviado por Giyuu, se puso de pié rapidamente y al ver bien se pudo percatar de que Tomioka no estaba más en su campo de visión. Por instinto logro bloquear con su katana el poderoso corte horizontal que seguramente la decapitaria de no haberse dado cuenta.
Forsejeo durante unos segundos, pero la diferencia de fuerza era notoria, Giyuu había movido su katana de tal forma que ahora ella tenía su espada clavada en el suelo mientras que la espada de Tomioka le apuntaba al cuello.
—Rindete.
—Jamás.— Con rapidez le dio una fuerte patada en su costado mandandolo unos metros hacia atrás, tomó nuevamente su arma en mano mientras que con su máxima velocidad desapareció en un borrón. —Tercera postura: Danza de las corrientes.— Balanceó su katana en dirección a Giyuu imitando el movimiento de las corrientes en un ataque fluido.
—Segunda postura: Rueda de agua.— Haciendo un corte de trescientos sesenta grados logro evitar la postura de Suma, dejandola vulnerable durante una corta fracción de segundos la cual no dudo en aprovechar al golpearle la espalda con el mango de su katana mientras que le dió una patada giratoria en la mejilla, dejandola inconsciente en el acto.
—Creo que me excedí.— Penso mientras que caminaba en dirección de la pelinegra la cuál estaba tirada boca abajo en el suelo.
La alzo con gentileza mientras que caminaba en dirección a un árbol, recosto su espalda en el tronco y acomodó a la mujer que estaba entre sus brazos apegandola más a su cuerpo.
Con su mano izquierda le acomodo unos mechones de su hermoso cabello negro, dándole leves caricias en el proceso, le gustaba hacer eso cada vez que podía, el tacto del cabello de Suma le hacía acordar vagamente a cuando el le acariciaba el cabello a su hermana Tsutako, pero con Suma sentía algo más, una sensación que no sintió con su hermana y no sabía lo que era.
Ahora que se ponía a pensar, siempre que podía demostrar cariño a la pelinegra lo hacia con acciones que ni el sabía del porque las hacía, era cómo si el no controlara su cuerpo a la hora de hacer esas cosas tan extrañas para el.
Sin darse cuenta, Suma había despertado, un ligero tono rojizo decoraba su precioso rostro junto a una expresión que demostraba que estaba feliz, su corazón palpitaba más de lo normal y sentía como algo se removía en su estomago, era una sensación que le encantaba y únicamente sucedía cuando estaba en estos momentos con Giyuu.
—Despertaste.— Sin previó aviso Giyuu le había hablado, causando que se sobresaltase un poco al dar un pequeño salto, cayendo en el regazo del pelinegro menor.
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Maestro y Discipulo
FanfictionGiyuu Tomioka, un chico el cual lo perdió todo desde muy jóven. Solo el destino sabrá qué es lo que le espera junto a un maestro algo inusual
