El sol había comenzado a salir dandole inicio a un nuevo dia, debajo de un arbol se podía ver dos siluetas, un hombre junto a una mujer la cual parecía disfrutar el hecho de estar recostada sobre el hombre de cabello negro.
La mujer comenzó a abrir lentamente sus ojos, acompañado de un bostezo, colocó sus manos en el pecho del pelinegro y se sento en el regazo del hombre el cual parecía estar durmiendo pasificamente.
Volteo a ver al pelinegro debajo suya, se veía tan lindo durmiendo según su opinión, provocando que se tape su rostro con sus dos manos por la vergüenza que sentía.
Recordo las palabras que le había dicho la noche anterior, esas palabras rezonaban en su corazón, haciendo que una hermosa sonrisa decorara su ya hermoso rostro.
—Veo que al fin despiertas.
Al escuchar la repentina voz dió un pequeño chillido de sorpresa al no esperar que el hombre debajo suyo esté despierto, con rapidez se levanto mientras que se ponía al frente de el.
—¿Porqué no avisás que estás despierto?— Preguntó mientras que se calmaba un poco
—No lo vi necesario.
Solo pudo gruñir debido a la respuesta de el pelinegro.
—Vamos, tenemos que seguir buscando.— Comento mientras que se ponía de pié y comenzaba a caminar siendo seguido por Suma.
.
.
.
.
.
—Giyuu, ¿A quién tenemos que buscar?.
—A una mujer, la cual es una demonio rebelde.
—¿Una demonio rebelde?.
—Si, es decir que los traicionó. Según lo que sé esa mujer fue capaz de liberarse de la maldición de Kibutsuji.
—Ya veo.
Ambos pelinegros estaban en la increíble ciudad de Tokio, era una ciudad bastante bonita y con mucha gente pasando por sus calles.
De repente, Tomioka detuvo su caminata, provocando que Suma chocara contra su espalda provocando que hiciera un puchero.
—Ouch, ¿Por qué no avisas que te detendrás tonto?.
—Pero si tú estabas detrás, no es mi culpa que no prestarás atención a tu entorno.— Contesto Tomioka mirandola con una expresión indiferente en su rostro.
—Bueno cambiando de tema, creo que nos encontramos con quién estamos buscando.— Mencionó nuevamente en tono frío e inexpresivo.
Suma se coloco a su lado rápidamente mientras que veían una escena algo extraña, había un chico pelirojo que al parecer era un cazador, con un haori verde con cuadros negros, al instante lo reconocieron cómo el chico de la montaña de hace dos años atrás. A su lado estaba una mujer bastante hermosa, un kimono color violeta con patrones floreados, Giyuu rápidamente la reconoció como la demonio Tamayo al recordar cuando su maestro le dió una descripción detallada de la demonio traidora.
También pudieron ver por unos escasos segundos a un hombre alto con sombrero y ojos rojos que emanaba una sensación de peligro y muerte a dónde sea que valla, ese hombre había desaparecido del lugar cómo si fuera un fantasma, nuevamente miraron a las otras dos personas que comenzaban a alejarse poco a poco.
ESTÁS LEYENDO
Maestro y Discipulo
FanfictionGiyuu Tomioka, un chico el cual lo perdió todo desde muy jóven. Solo el destino sabrá qué es lo que le espera junto a un maestro algo inusual
