Capítulo 2

628 374 453
                                        

DYLAN:

―Bueno tío encantado― le dije estrechándole la mano―ya tienes mi número de teléfono, espero que cumplas tu palabra de quedar algún día para jugar al futbol

Miré al chico que acababa de conocer, tenía el pelo de color negro como el carbón que pegaba con sus ojos azules brillantes, llevaba una camisa blanca bastante arreglada

―Lo hare― me aseguró sonriéndome mientras guardaba mi número de teléfono entre sus contactos

―Me voy a ir un rato fuera― le comenté intentando ocultarle a mi nuevo colega, James, el mono que tenía en ese momento

―Genial tío, ya nos veremos.― me contestó sonriéndome

Asentí y me dirigí directamente hacia el patio trasero de la casa, me lo conozco ya como si fuera mía. Salí por fin del salón que estaba lleno de gente bailando y busqué a mis amigos, me los encontré en una esquina hablando entre ellos.

―Hola, ¿no me esperáis?― les pregunté con una sonrisa en los labios

―Ya sabes que quien no corre vuela―me contestó Marcos mientras se acercaba a mí ofreciéndome una bolsita con polvos blancos en su interior

―No gracias, hoy prefiero solo fumar y beber―le dije con una sonrisa apartando esa maldita bolsita de mi cara

Me saqué del bolsillo por fin el tabaco y me encendí uno, en cuanto mi boca tocó el cigarro el estrés que tenía se fue evaporando conforme iba soltando el humo de mi interior, me quede unos instantes observando cómo esté se iba consumiendo poco a poco

―Tío, me ha dicho Clara que te está buscando― me dijo de repente Jaime apareciendo a mi otro lado viendo atentamente la bolsita que tenía Marcos con el semblante serio― creo que quiere liarse contigo―me informó tras quitar la mirada de Marcos

―Luego la llamo― le contesté centrándome sin poder evitarlo en la bolsita que tenía Marcos aún en la mano

―No entiendo cómo puedes ligar todas las noches con cualquier tía, me tienes que contar tu secreto―me dijo Nick distrayéndome por unos segundos

Asentí riéndome de sus tonterías, en realidad yo nunca busco nada, de hecho todas las de la ciudad saben que yo no quiero estar atado a nada, la palabra novia no entra dentro de mi vocabulario y nunca entrará por lo que saben que lo máximo que pueden hacer conmigo es liarse y un polvo aunque es verdad que con Clara ya llevaba varias noches liándome, sin embargo no tenía mayor sentimiento hacia ella que pura atracción, era muy guapa y eso había que admitirlo pero su personalidad dejaba mucho que desear para mi gusto.

―No tomes esa mierda― me susurró Jaime de repente al oído para que sólo yo pudiera oírle. No había dejado de mirar la mano de Marcos desde que apareció

Miré la bolsita de nuevo, Marcos esta vez la colocó en una mesa del jardín para poder tomársela mejor. Sabía que a Jaime no le gustaba la idea de que yo lo tomara, de hecho por él llevo ya tiempo tratando de que esa época se quedase atrás sin embargo era algo muy complicado de evitar. Le miré detenidamente por unos instantes y le sonreí para tratar de calmarle

―Hoy solo bebo y fumo―le tranquilicé señalando el tabaco que aún tenía en mi mano

Él me sonrío tranquilizándose por fin, sabía a la perfección que todo esto le recordaba a la muerte de su madre y por ello trataba de que no viera ni si quiera a Marcos tomarse su maldita bolsa pero a veces era imposible.

TERESA:

Después de estar mucho tiempo con mi nueva amiga, me presentó a su hermana mayor Clara, la cual estaba algo nerviosa por no sé qué de un tal Dylan. La verdad es que pase del tema, hoy no me apetecía hablar nada de chicos.

Never Forget MeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora