Capítulo 9:

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TERESA:

Ya había pasado una semana, una semana desde aquel gran beso en la playa, una semana sin saber nada de Dylan, ¿estaría bien? Seguramente sí, pero no podía entender por qué no me había vuelto a hablar, ¿lo habría hecho fatal?

―Te va a salir humo de la cabeza―me dijo Cami con una pequeña sonrisa

Le miré unos instantes desconcertada sin saber a qué se estaba refiriendo hasta que caí en la cuenta de que otra vez me había vuelto a meter en mis pensamientos

―Perdona, ¿Qué me estabas contando?―le pregunté avergonzada

―Te estaba contando que hemos quedado con Jaime en el parque de atracciones

―¿De verdad tengo que ir?―le pregunté suplicándole para que dijera que no

Quería mucho a mi amiga pero no tanto como para estar de sujeta velas en su primera cita, ¿Qué pintaba yo ahí?

―Tía, te necesito allí además, me dijo que iba a llevar a un amigo suyo así que estaremos los cuatro y por tanto, no estarás de sujeta velas―aclaro leyéndome el pensamiento

―No entiendo por qué no quedas tu con él a solas siendo vuestras primera cita―le dije sinceramente

Al oír mis palabras agachó la cabeza fijándose en la carcasa de su teléfono como si le fuera la vida en ello

―Tengo miedo de cagarla―confesó en voz baja

Sentí un dolor intenso en el pecho, Cami era la mejor del mundo pero era muy insegura

―Está bien, iré―sentencié tras unos minutos

Se abalanzó sobre mí haciendo que ambas cayéramos sobre el colchón de mi cama. Durante un buen rato estuvimos así, abrazadas y disfrutando del momento hasta que alguien llamó a la puerta de la habitación

―¿Qué os pasa?―nos preguntó James observándonos atentamente

―¡Vamos al parque de atracciones!―contesto mi amiga con una sonrisa

―Ya era hora de que salieras de estas cuatro paredes―me dijo James acercándose a mi para alborotarme el pelo

―¿En qué equipo estas tú?―le pregunté con una sonrisa

―En el equipo de ver a mi hermana bien

Cami asintió enérgicamente y ambos se abalanzaron a mi para darme un abrazo, por suerte está vez estaba preparada y no consiguieron tirarme

―Venga, vamos a buscarte algún conjunto―me dijo Cami cogiéndome del brazo para levantarme

Asentí y la seguí hacia mi maleta mientras que James nos observaba atentamente. Al principio Cami no paraba de quejarse de la ropa que me había traído pues la mayoría era de deporte hasta que por fin pego un gritito de alegría sacando de mi maleta una falda de vuelo negra, un top blanco y unas converse blancas a conjunto

―Vas a estar preciosa con esto―me dijo con una sonrisa

Asentí con una sonrisa y me fui directa al baño para cambiarme.

Cuando terminé me mire al espejo y traté de reconocer a la chica que me estaba devolviendo la mirada, estaba distinta pero no sabría decir muy bien en qué, decidí no darle más vueltas y salí del cuarto para que ambos me vieran. Estaban tumbados en mi cama hablando tranquilamente y cuando notaron mi presencia se levantaron enseguida y me sonrieron

―Como dije antes, estas preciosa―me dijo Cami

―Estoy de acuerdo

Les sonreí satisfecha a modo de agradecimiento

Never Forget MeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora