TERESA:
Abrí los ojos sin saber muy bien donde estaba, lo último que recuerdo es que estuve buscando el baño en la fiesta. Note en la punta de mis dedos unas sábanas y la luz del día atravesaba el balcón permitiendo que me diera en la cara, sentí un dolor de cabeza intenso como si alguien me estuviera martilleando constantemente. ¿Qué había pasado?
―Ya era hora―me reprochó una voz masculina―menuda borrachera te pegaste
Traté de observar a quien me hablaba, tarde varios segundos en poder enfocar a la persona que se había sentado al lado mía, mi hermano
―¿Qué ha pasado?―le pregunté desconcertada
―Ten―me dijo ofreciéndome un vaso de agua y una pastilla―te emborrachaste Tess, menos mal que te cruzaste con Dylan y te llevamos a casa entre los dos
Traté de recordar algo y sólo recordé la sensación de tranquilidad que tuve cuando escuche a Dylan llamarme por ese maldito apodo que me puso
―Vomitaste en su coche―me dijo James de repente rompiendo el silencio
―¡¿Qué?!―grité levantándome, me provocó algo de mareo pero me era más importante conocer todo lo que pasó―cuéntamelo todo
Y así pasamos un buen rato, mi hermano contándome lo que hice desde que Dylan me llevó a su lado cogida entre sus brazos hasta que me dejaron en mi cama, mientras tanto yo trataba de no desmayarme de la vergüenza, espero no volver a verlo más.
Cuando mi hermano me dejó un rato sola aproveché para llamar a Cami puesto que no recuerdo avisarle de que me marchaba de la fiesta y no sabía si estaría preocupada.
―¡TERESA! Menos mal que estas viva―me dijo nada más coger la llamada
―Perdona tía, estaba fatal y me tuve que ir―le dije evitando contarle lo de Dylan
―Me imaginaba, aunque yo estaba incluso peor. Oye, tengo que contarte algo, ¡no te vas a creer lo que me paso!―me dijo muy emocionada
La escuche atentamente sin interrumpirla, al parecer se acostó con el tío con el que se estaba liando y no se acuerda de nada, solamente de que se despertó en la habitación del chaval y el tío se había pirado dejándola allí. Así que se vistió y al bajar conoció a la madre del chico, bueno más bien madrastra. Y así es como Cami descubrió que el chico se llamaba Jaime y que tenía 18 años además de que era de la ciudad e incluso de su mismo instituto sin embargo ella nunca le había visto o no se había fijado bien en él.
―¡Su madrastra era majísima!, después de hablar con ella, le dejé mi número de teléfono a Jaime en su habitación―me dijo acabando de contar toda la historia
―Tía, estas loca. ¡No lo conoces de nada!, ¿y si fuera un acosador o algo?―le dije preocupada
―Tía que dices, si lo conocí ayer y se ha pirado sin esperar a que me despertara. Tiene poca pinta de ser un acosador―me dijo riéndose
―Solo ten cuidado―le avisé sin poder evitar que me llegarán los recuerdos
Cami empezó a sospechar un poco ante tanta insistencia mía sobre el posible acosador, sin embargo conseguí distraerla preguntándole si le apetecía quedar más tarde.
Terminamos de colgar y decidí ir a desayunar algo porque me moría de hambre. Baje las escaleras y en la cocina se encontraban mi hermano con mi abuela, ambos me sonrieron y mientras me preparaba el desayuno estuvimos hablando sobre la vida de mi abuela cuando era joven, como conoció a mi abuelo y los problemas que tuvieron, algunas veces no hacía caso a la conversación y me metía en mis pensamientos
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Never Forget Me
RomanceTeresa cada año tiene que ir a su tierra natal con su padre y su hermano. Ella era una chica inocente y simpática hasta que tras la muerte de su madre se aisló por completo. Sin embargo, este año todo parece que será diferente. Allí conocerá a Dylan...
