Pero yo no sufro

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El amor de verdad duele y lastima, mucho, todo el tiempo, porque te importan las cosas, demasiado.
El límite es cuando, dentro de eso que tú consideras amor, no es recíproco.
Desgastarse por algo que no te brinda ni bienestar a ti y a la otra persona, no vale la pena.

Supongo que, al final del día, nadie te comprende mejor que tú, pero no sufras en silencio.

El amor de verdad sana, cura, regenera, revitaliza.
Y si alguien te ama de verdad, no se queda de pie ni huye, ni se victimiza cuando no son compatibles: busca la manera de encajar contigo y comprometerse de verdad, no hay peros ni porqués, solamente un ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde?

No pierdas de vista tus metas, este dolor es temporal, este engaño y sentimiento de traición pronto se irán y encontrarás algo mejor.
Todo pasa por algo, y lo sabes.
Y en estas ocasiones, que no puedes ver nada bueno, quizás simplemente es para aprender a conocer tu fuerza interior y conocerte mejor en estos momentos.

No te equivocaste, pero puedes olvidar en ocasiones que el amor de verdad no existe ni se crea de la nada: tú lo formas a tu voluntad, con tus palabras, acciones y sentimientos.

Te mereces un verdadero compromiso, un verdadero amor.
Sin embargo, para obtener todo eso, debes recordarte que debes dejar ir lo que te hace sufrir.

Y si algún día te olvidaste de lo fuerte que eres y comenzaste a sufrir por el mundo, recuerda que tú eres más fuerte que él.

Si un día...Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora