capítulo 5

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Los mejores momentos son los que se viven con las personas que te quieren como eres.

Soley

Un par de mensajes bastaron para confirmar la cita; lo importante era vernos en persona. Me puse un vestido sencillo y unas sandalias, recogí mi cabello en una trenza y salí de mi apartamento, cerca de la universidad.

Al llegar al café, no vi a ninguno de mis amigos. Me senté junto a la ventana cuando alguien me tapó los ojos. —¿Quién soy? —preguntó la voz detrás de mí. —Sofía —respondí, reconociendo su tono. —¿Cómo supiste? —Por las manillas, siempre las llevas.

En ese momento llegó Noah y nos sentamos juntos. El mesero trajo nuestras órdenes: cafés, mi jugo y un cruasán.

—Chicos, ¿investigaron lo de las almas gemelas? —pregunté. —Sí, pero casi no salió nada —dijo Sofía—. Sabíamos que esas personas están entrelazadas desde sus vidas pasadas y no pudieron completar su amor. Ese amor traspasa hasta la actualidad. —Yo encontré algunas otras cosas, pero veremos qué dice el profesor mañana —añadí, sonriente.

Noah reflexionó —¿Te imaginas haber amado a alguien tanto que tu conexión perdure a través de los siglos?

Sofía asintió—Sí, es hermoso y triste. Imagina no poder completar tu amor una y otra vez.

Nos quedamos en silencio, cada uno perdido en sus pensamientos. De pronto sentí que alguien me observaba. Giré la cabeza, pero no vi a nadie. El café estaba lleno, y decidí ignorarlo.

Sin saberlo, en ese lugar repleto de voces, dos almas que se buscaban por siglos estuvieron a un suspiro de encontrarse.

MI Luz En La OscuridadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora