Capítulo 1

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La verdadera familia también se encuentra en aquellos a quienes el corazón elige. 

Soley 
Nuevamente soñé con ese chico desconocido, sin poder entender aún el significado de esos sueños recurrentes. Sentía que había una conexión extraña entre nosotros, algo que iba más allá de lo común. Desde pequeña, he visto cosas que los demás no pueden ver y he escuchado voces que me hablan cuando no hay nadie más alrededor. Nunca le he contado esto a nadie, temiendo que me consideren loca. 

Las clases estaban a punto de comenzar y decidí que hoy les contaría a mis amigos sobre mi habilidad especial. Aunque dudaba que me creyeran, ya había tomado la decisión. 

—¡Hola, Sol! ¡Buenos días! —dijeron Noah y Sofía al unísono al verme. 

—Buenos días, chicos. Tengo algo importante que contarles, pero esperemos hasta después de las clases —dije nerviosa. 

—¡De acuerdo! —respondieron ambos con entusiasmo, lo cual me tranquilizó un poco. 

El profesor hablaba sobre el concepto de almas gemelas: 

—Son dos almas que se amaron profundamente, pero que nunca pudieron estar juntas. Un ejemplo común de esto es la relación entre ángeles y demonios, seres destinados a amarse, pero eternamente separados. 

Después de esa clase, me puse a pensar en lo que el profesor nos dijo. En ese momento sentí un ligero pinchazo en mi brazo: era Sofía. Me miró divertida. 

—Estás en las nubes, amiga. ¿En qué piensas tanto? —preguntó. 

—En lo que dijo el profesor sobre las almas gemelas. ¿Creéis que realmente existen? —respondí, sintiendo una mezcla de emoción y duda. 

La conversación se desvaneció entre risas y pasos que se alejaban por los pasillos. Aún con el eco de las palabras del profesor resonando en mi mente, caminé en silencio hacia mi apartamento. El edificio, antiguo y cubierto de enredaderas, parecía susurrar secretos al viento. Cada escalón que subía me acercaba a algo que no sabía nombrar, pero que sentía latir dentro de mí. 

Al cerrar la puerta, el bullicio del mundo quedó atrás. Me quité los zapatos, dejé la mochila en el suelo y me senté en el borde de la cama, con el corazón latiendo más rápido de lo normal. Sobre el escritorio, un libro antiguo que había encontrado días atrás parecía esperarme. Su lomo desgastado y las letras doradas apenas visibles me llamaban como si supieran que, esta vez, estaba lista. 

Lo abrí con cuidado y comencé a leer. 

Mientras pasaba las páginas, pensaba en mis sueños con aquel chico en el gran y verde bosque. ¿Podría ser él mi alma gemela?

MI Luz En La OscuridadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora