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Lee le había estado contándole a Chester que tenía una lista de delitos graves en contra del hombre millonario, donde casualmente los pocos testigos o al menos los que se animaban a hablar, se habían retractado, mudado de ciudad o país o habían muerto. El punto era que era muy difícil hacerlo pagar, aunado a que de pronto se "extraviaban" pruebas dentro de la misma fiscalía.

--Aun así no entiendo porqué deberíamos tener guardia papá --. Respondió Chester ante la información. --No saben que tu estas en el caso ¿no? --.

--Para todos el caso está trabado y yo estoy aquí resolviendo casos que son importantes pero no van con el tema, pero para mi y un pequeño grupo de personal confiable, el caso está en proceso investigando a todos dentro de la organización y... El por qué tienen que tener guardia, es porque este hombre suele usar a su hijo adolescente para atraer a jóvenes a fiestas impresionantes para abusar de ellos --. Dijo Lee, dejando a Chester asustado. --No quería decírtelo, pero para mi es importante que confíes en mí--.

--Eso es... ¿Y quién es ese joven? --.

--Johnny lo sabe y no dejará que se acerque a ustedes o les cause daño--.

--¿Y si él sabe quién es Johnny? ¿No le puede hacer daño? --. Preguntó preocupado el rubio.

--Johnny nunca ha salido a algún caso, solo se ocupaba de archivar cosas o sacar copias, la mayoría ni siquiera sabe que es policía --.

--Que perdedor --. Se burló.

--Chester --. Lo regañó su padre.

Después de recibir esa información, el rubio subió a su habitación, no tenía muchas ganas, pero tenía que hacer algunas de las tareas. Cuando entró miró a Mike acostado en su cama y sonrió.

--¿Desde cuándo estás aquí?--. Preguntó el de lentes caminando hacia él.

--Un poco --. Respondió el mitad japonés sentándose y siguiéndolo con la mirada.

Chester se sentó a su lado y puso su mano arriba de la él.

--Gracias por defenderme esta tarde --. Dijo el rubio. --Yo siempre he sido el que defiende a Orlando y se lleva grandes palizas, y hoy yo... No tuve miedo --.

--¿Porque querían hacerles daño? --. Preguntó Mike confundido.

--Pues... Muchas veces molestaban a Orlando por ser inteligente, le decían nerd y yo me peleaba con ellos, pero al final no tengo suficiente fuerza para pelear contra más de uno --.

--Bien, pues entonces haremos ejercicio para fortalecer músculos --. Dijo Mike poniéndose de pie. --Pero primero vamos a limpiar este basurero--.

--Oye... No le digas así a mi santuario --.

--Pues limpia tu santuario si no quieres le llame así --. Dijo mirándolo.

--Te ves tan sexy dándome órdenes --. Dijo el rubio, luego mordió un poco su labio inferior, haciendo sonreír a Mike.

--Anda, vamos, te ayudaré --. Dijo el mitad japonés.

Ambos se pusieron a ordenar cosas que Chester aun ni había sacado de las cajas de la mudanza. Luego dividieron ropa sucia, ropa limpia y ropa que ya no quería.

--Listo --. Dijo Mike volteando a ver al flaco. --Ahora hay que barrer y trapear--.

--¿Qué? --. Preguntó el rubio alarmado.

--Hay que limpiar bien --. Explicó Mike. --Y eso se debe hacer todos los días --.

--No Mike, no jodas --. Con eso Mike lo miró con sus ojos entrecerrados. --OK... Ya voy --.

what i've done?... Donde viven las historias. Descúbrelo ahora