IX

258 30 0
                                        

Ya todos estaban dentro de la sala, toda llena de fans, cosplayers y streamers. Unos más pequeños y otros más grandes, y en estos se incluían Cellbit y Roier, quienes estaba caminando por ahí, saludando a fans, recibiendo regalos y riendo con alegría.

Todo era muy divertido, todo a excepción de una cosa...

— ¡Roier!— grito una chica con emoción poco genuina, corriendo hacia el dueño de aquel nombre.

— No putas perras pinches mames, Sabi. ¿Qué coño haces aquí?— pregunto con disgusto, Cellbit, quien estaba hablando con alguien del Staff, volteo a ver que sucedía, ya que Roier no fue nada discreto con su disgusto.

— No me dejaste ir a tu casa, ni aceptaste una salida para poder charlar, y yo necesito hablar contigo y explicarte las cosas. Mi amor, por favor, escu-

— ¡SABRINA!— Se puso rojo al darse cuenta de dónde estaba y el tono tan indiscreto con el que habló. Agarro a la chica del brazo y miro a Cellbit— ya vuelvo, Cellbit.

Rápidamente camino arrastrando a Sabi del brazo hasta la parte de afuera del edificio, saliendo del gentilicio y el ruido. Se cruzó de brazos y la miro con enojo.

— ¿Se puede saber, que coño haces? Si no te acepte ninguna de tus absurdas propuestas es por algo, ¿No? Por lo manipuladora que eres, lo dramática, lo absurda, lo narcisista, lo egoista— contaba con sus dedos cada punto mientras la miraba con más rabia, estaba cansado ya—. Y el lugar menos apropiado para hacerlo ¡ES AQUI! ¡Esto está lleno de gente, Sabrina! ¡¿Como se te ocurre?!

— Es culpa tuya por no querer escucharme, yo te lo pedí amablemente y me dijiste que no, abstente a las consecuencias. Yo solo quiero arreglar las cosas. Sebas, ¡yo te amo!— agarro sus manos con suavidad, gesto el cual provocó un gesto de desagrado en Roier— y te lo puedo demostrar, dame otra oportunidad, por favor cariño.

Roier respiro profundo y aparto sus manos con muy poco cuidado.

— Largo de aquí, Sabrina.— soltó sin previo aviso.

— Pero amo-

— LAR-GO. si quieres hablaremos despues cuando vuelva a casa, pero ni se te vuelva a ocurrir aparecer por aqui otra vez. Estoy aquí para disfrutar de MI comunidad, de MIS logros, de MIS amigos, y sobre todo de MI paz, y tú no estás invitada. Así que, largo.

Sabi frunció el entrecejo y se fue en una pataleta, maldiciendo por lo bajo a Roier.

Este mismo ya nombrado solo respiro profundo, sentía como si se hubiera quitado un peso de encima por ahora y eso lo aliviaba bastante más.

Volvió adentro, encontrándose de frente de Cellbit, quien tenía una expresión de preocupación.

— ¿Está todo bien?— pregunto con intriga.

— Sí, sí. Estoy bien— Roier sonrió con ánimo y palmeo el pecho de Cellbit, así continuando su camino hacia un puesto que tenía degustacion de quesitos, su emoción hizo reír a Cellbit, y a la vez lo hizo dudar mucho, hasta hace 2 minutos estaba casi echando humo de la cabeza.

En fin, los bipolares.

𝐵𝑎𝑟𝑟𝑒𝑟𝑎 𝐷𝑒 𝐼𝑑𝑜𝑚𝑎𝑠.  𝐆𝐮𝐚𝐩𝐨𝐝𝐮𝐨Donde viven las historias. Descúbrelo ahora