El camino se había vuelto un poco sombrío, al estacionar el auto lo miro... esos ojos marrones se enfocaban en ese edificio tan viejo, observo como su brillo se había perdido... ese lugar escondía tantos actos aborrecibles, lo diviso tomar una profunda respiración... jamas había estado en sus planes involucrarse en la vida de ese menor, pero luego de descubrir sin realmente saber todo, le parecía tan oscuro...
Cuando bajaron, se acerco al menor y sostuvo su brazo - Kyu se fuerte todo terminara pronto - le dijo para luego abrazarlo protectoramente, sintió esas manos aferrarse a su espalda de una forma tan necesitada, deslizo en los bolsillos de la campera del menor un micrófono - estaré contigo -
Hyung... - su mano se poso en el bolsillo denotando que siempre estaría un paso mas adelante de el - ¿Que esperas escuchar? - saco el micrófono y se lo dejo en sus manos - te contare todo... a su debido tiempo -
Entonces los pasos se volvieron interminables, cuando ingresaron sintió las miradas posarse en ellos. No quería cometer un error y que terminen por revocar de esa tutoria, al estar frente al escritorio del secretario, el tipo le miro de una forma tan asquerosa que le revolvió el estomago - Ya te extrañábamos Kyunie, el consejero te espera en la oficina - Kyuhyun enfoco su mirada en esa puerta de madera y comenzó a avanzar hacia allá, Yesung quiso seguir su rastro pero el secretario lo llamo - Kyuhyun solo - sentencio entonces los ojos marrones se volvieron a el y le sonrió para luego abrir esa puerta.
Yesung pudo divisar detrás de la silueta del menor al consejero, no tenia sentido mentir el tipo daba asco, la sonrisa con la que lo miro denotaba demasiado, sintió su sangre hervir del odio... no tenia idea quien era el abusador, pero la realidad es que todos se veían culpables o incluso cómplices. Tuvo que obligarse a mantenerse al margen y tomar asiento cerca.
No podía dejar de mirar la hora, los minutos pasaban mientras Kyuhyun estaba encerrado con ese despreciable ser, casi llora del alivio cuando escucho la puerta, su mirada se volvió al menor intentando leer en esos ojos marrones tan solitarios y solo pudo divisar el vació en ellos - Quiere hablar contigo - escucho entonces volvió la mirada a la puerta de madera y se acerco con mas ganas de arrestar al tipo.
Cerro la puerta a su espalda y el tipo se levanto de su silla para extender su mano - Kim JongWoon - le dijo, cuando se sentó frente al sujeto pudo divisar la cantidad de fotos que tenia de niños donde el los abrazaba, sintió como el desayuno volvía de una forma violenta.
Quería conocer al temerario se que atrevió a ser el tutor de ese descarriado chico - intento sonreír pero la realidad es que solo había sido una mueca tan vacía - Kyuhyun es especial... siempre lo fue, debo advertirle... se que no va a ser fácil cuidarlo y no quiero que se sienta en la obligación si en algún momento cree que no puede controlarlo... devuélvalo a su hogar... esta ha sido su casa toda la vida -
Le agradezco sus palabras pero no tengo la intención de devolver a Kyuhyun - explico, queriendo salir de esa asfixiante oficina.
Kyu es casi mi familia, es una pena que jamas me hayan dado la oportunidad de ser su tutor... lo habría cuidado muy bien - esas palabras le generaron una repugnancia a un nivel indescriptible.
En ese mismo instante acepto que había conocido al abusador, el tipo se veía de unos 60 años... realmente asqueroso, su piel se veía demasiado rosada claramente por el exceso de alcohol y esos lentes enormes parecían aterradores, conocerlo le daban ganas de molerlo a golpes, pero tuvo abstenerse para conseguir sacar a Kyuhyun de allí. Sin embargo no pudo evitar recordar ver niños mas pequeños correr en el patio - ¿Hay algo mas en que pueda ayudarlo? - pregunto con la intención de salir de ahí rápidamente.
