Cap. 21: Amor

930 71 2
                                        

Él empezó a besarme, podía sentir como la saliva se mesclaba entre nosotros, no puede evitar sacar algunos gemidos.

. - Mmg, despacio-. Mi mente se nublaba ante el placer extraño y más aún cuando Aonung me besaba, sentía como una corriente en todo mi cuerpo.

Él empezó a recorrer todo mi cuerpo, me avergoncé por un momento, pero él me dio un beso para tranquilizarme.

. - Ah...-. Toco mi pecho dirigiéndose a mis pezones, empezó a chuparlos fuerte como si quisiera que algo saliera, cada que succionaba mi pezón no podía evitar sentir mi cuerpo caliente.

. - E-Espera-. Trate de empujar a Aonung cuando él toco mi parte trasera.

. - Yo ... nunca lo hice ahí-. Se sorprendió un poco, pues él pensó que como habíamos hecho el tsaheylu (cap.10) ya había tenido mi primera vez, pero no. Luego me conto que también era su primera vez, pero que iba tratar de ser cuidadoso, yo le conté que quisiera que fuera un momento agradable para ambos.

. - Entonces me das tu permiso? -. Preguntó Aonung y asentí como respuesta.

Los dedos de Aonung se dirigieron a la entrada de Neteyam, introduciendo el primer dedo, empezó dando pequeños círculos, para después colocar el segundo dedo para hacer movimientos de tijera.

. - Ah, ya mételo-. No podía soportar la vergüenza de que Aonung hiciera eso, así que lo incentive a meterlo de una buena vez.

Él saco su miembro y lo coloco frente a mi entrada, cada que lo rozaba sentía un hormigueo, ¡él estaba provocándome!

. - Si lo quieres, sabes que decir-. ¡Maldición, este es un pez me va a sacar de mis cabales!, pero no puedo soportar más esta situación.

. - Me-mete tu puta polla dentro de mí -. Dije, mientras escondía mi rostro sonrojado con mis manos para que después Aonung lo ponga de una sola estocada.

. - Esta apretado-. Dijo, mientras que de mí salían algunos gemidos, mi espalda temblaba un poco, podía sentir unos escalofríos, pero el verdadero problema es ... ¡el miembro de Aonung!, tremenda anaconda que tiene y lo mete de una. ¿Quién demonios te dijo que lo puedes meter de una? Y encima está tan profundo que siento que se rasgan mis entrañas.

. - Ao- nung, duele-. Trataba de suprimir mis lágrimas, pero estas no me escucharon y salieron.

Aonung empezó a darme pequeños besos en mi rostro para tranquilizarme, luego se centró un poco en mi pecho, poco después ya me había tranquilizado así que moví mis caderas en señal que se puede mover.

Comenzó a dar embestidas lentas, pero después fue más rápido, sus grandes manos agarraban mi cintura para atraerlo hacia él y meterlo más profundo de mí.

. - ¿Puedes ir un poco más lento? -. Las embestidas de Aonung eran muy rápidos, el miedo que tenía antes se había ido, ahora cada que este mete su anaconda no puedo evitar gemir como una puta.

. - Lo siento, trate de ir con calma y tener cuidado de que no te lastimaras, pero no puedo soportarlo más-. Eso dices, pero bien que lo disfrutas, pero por esta vez te lo voy a dejarlo pasar.

. - Ah... ahh -. Se escuchaban nuestros cuerpos uniéndose, cada que escuchaba ese sonido mi cara se sonrojaba hasta la nuca.

Mientras metía su polla en mí, sus manos se centraban en mi pecho, empezando a jugar con ellas mientras susurraba mi nombre. Mi mente estaba nublada por el placer, solo podía pensar en lo que estábamos haciendo.

El bosque esta lleno de mis gemidos, cualquiera que entrará pensaría que me estuvieran torturando, mis pensamientos se nublaban más.

De repente Aonung me alzo, podía sentir cuando profundo, mientras me deja marcas de besos y me marcaba como suyo, dejando en evidencia de lo que ocurrió esa noche. Aunque le dije que no dejara más chupetones, fue muy terco, sin embargo, me gusta como deja sus huellas en mí.

. - Crack-. Escuche el sonido de una rama rompiéndose, pero ¿Quién podría ser? Si todos estaban el evento ese. Trate de decirle a Aonung que alguien está detrás de nosotros, pero parece que él ya lo sabía, sus ojos brillaban por la luz de la luna que topaba donde estábamos, como si nos diera su bendición. Ante esto pude percibirunos pasos alejándose, mañana tendré que averiguar quien es el na'vi que nos viopara darle una advertencia por si abre su boca.

 - Creo que me vengo-

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

. - Creo que me vengo-. Dijo Aonung frunciendo el ceño, yo por mi parte me había venido tantas veces que incluso ya había perdido la cuenta de cuentas veces lo habíamos hecho.

. - Aon- nung, no ... es-espera-. Pude sentir como dentro demí se calentaba al recibir las semillas de Aonung, trate de decirle a Aonung loque significaría si él se venía dentro, pero no pude pues poco después de estome desmayé.

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¿Conexión destinada?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora