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Este realmente no estaba siendo mi día. Mis cabellos se crisparon cuando Gabrielle me comunicó que se saltaría la clase de Literatura por lo que tendría que estar sola con Daniel. Bueno sola no, junto a más de cuarenta estudiantes, pero para mí era lo mismo.
Me demoré todo lo que pude -que no fue más que un minuto, tarde pero bueno- con la esperanza de evitarlo y sentarme con algún otro compañero. Craso error.
Cuando llegué al salón estaba tan abarrotado que no quedaban asientos disponibles, comencé a preocuparme pero para mi mala suerte una voz llamó mi nombre entre los asientos. Esta vez era Daniel que con una sonrisa de oreja a oreja me invitaba a acercarme.
Fui reticente, que no se diga lo contrario, pero la verdad es que no quería pasar la siguiente hora de pie al fondo y sin poder tomar apuntes.
Me acerqué bajo la atenta mirada de mis compañeros y algún que otro gesto de envidia por parte de unas chicas, las ignoré.
-Llegas tarde esta vez Christine, seguro que nunca te ha pasado.
-Eso no lo sabes.
-Ya estás de malhumor. ¿Dime, eres así con todo el mundo o solo conmigo?
-Soy así no más. –contesté.
-Te guardo un puesto y ni siquiera me agradeces. –hizo un mohín perfecto con sus perfectos labios. Lo odio. -A veces eres muy dura. ¿Por qué no intentamos llevarnos bien?
-Tú y yo nunca nos vamos a llevar bien. –imprimí fuerza a mi voz, necesitaba creérmelo yo misma.
-¿Ah sí, por qué?
-No me gusta la gente como tú.
-Querrás decir los chicos como yo. –rebatió.
-Eso lo dijiste tú. –estaba empezando a cabrearme a mí misma con esas respuestas, ahora era yo la imbécil.
-¿Qué es lo que no te gusta de la gente como yo, según tú? –repitió con un aire de suficiencia como si supiera algo que yo no.
-Mira la clase va a comenzar no tengo ganas de seguir con esta conversación. –corté secamente.
Para mi alivio Daniel no dijo nada más.
Sin más esperamos la entrada del profesor Steven y en ese momento temí lo peor.
¡Oh no, no!
Estaba haciendo los gestos, lo que hace cuando tiene algo importante que decir. Entra apurado mientras echa un vistazo a la clase, coloca el maletín sobre el atril y luego se gira con los talones con una floritura, para terminar ajustando su corbata y esperando un segundo antes de hablar.
-¡Clase, hoy les tengo una sorpresa! No se asusten no es un examen. –el coro de alivio se escuchó en toda la sala.
-Les traigo el primer proyecto en pareja del semestre y los temas están jugosos.
Que un profesor utilizara la palabra Jugosos en su vocabulario no era habitual salvo en el señor Steven aunque lo de señor está demás pues tendrá unos treinta y cinco años mal llevados.
-Bien –continuó- las parejas estarán conformadas por el compañero que tienen al lado, al final de la clase publicaré los temas, escojan uno y redacten el informe. Desde ya les digo que van de cine y literatura. Tienen tres semanas contando esta para entregarlo. –bajó sus gafas hasta la nariz para advertirnos. –No quiero parásitos en los informes, más les vale hacer un buen trabajo en equipo sino alguno se ganará una visita a mi despacho.
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Dan- Imbécil
Romance¿ Por qué Christine odió a Daniel desde la primera vez que lo vio, aún creyendo que era el chico más guapo que conocía? ¿Por qué que no dejaba de mirar sus labios cada vez que sonreía y sentía deseos de...? -¿Pero qué estás pensando? Daniel es un im...
