Capítulo 6

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                             💓

***(Capítulo Final)

¿Esto es correcto, no?  Me hice esa pregunta internamente mientras Daniel guardaba los apuntes del informe. El dolor de mi tobillo había comenzado a remitir y ya no era incómodo ni punzante.

Vi a Daniel calibrar la luz de las lámparas en la habitación hasta que estuvo lo suficientemente baja pero sin llegar a ser oscura. Pero todo cambió cuando lo vi acercarse a mí con decisión, deslizar el soporte con la computadora hacia adelante he inclinar mi espalda fuera de las almohadas y sentarse justo detrás de mí.

Mi espalda más recta que un palo rozaba ligeramente su pecho, podía sentir su calor a través de la ropa, sus piernas fuertes a cada lado de las mías, muslo con muslo, pies con pies. Mi piel se erizó y me puse en guardia.

-¿Q…que estás haciendo?

-Así estaremos más cómodos -contestó mientras volvía a acercar el portátil a mis piernas.

-Pensé que veríamos la película en la televisión de no sé cuántas pulgadas que tenemos justo en frente.

Sentí que Daniel fijaba su vista en la pantalla plana de la pared por unos segundos para luego responder.

-Ah, no funciona. – no dijo nada más. Y continuó buscando la película en la computadora.

-No me lo creo, Daniel si esto es…

-Solo veremos una película ¿Qué es lo que te molesta, la posición?, ni siquiera te he tocado, así puedo ver mejor sin tener que romperme el lado izquierdo del cuello.

Iba a replicar, pero pensé que sonaría como una mojigata, además de que le haría creer que le daba demasiada importancia y eso no podía permitirlo.

-Está bien, bueno, y qué película es esa que vamos a ver, ni siquiera me has dicho el nombre.

-Ahora verás, ya empieza mira.

Reticente enfoqué mi mirada a lo que se estaba desarrollando en la pantalla. Un hombre joven haciendo  ejercicios en una mañana nublada y húmeda.  

Frente al espejo una chica intenta arreglar su cabello para lucir diferente sin conseguirlo. Estas rutinas de los personajes me suenan conocidas. Me estoy preguntando cuando caigo en el nombre de la película “¡Cincuenta sombras de Grey!” como la novela de E.L.James.

¡Demonios!

Me tenso completamente porque aunque no lo crean ya sé de qué trata la película y por qué tuvo tantas vistas. Esto no puede ir peor, pero no puedo pedirle a Daniel que la quite sin parecer una adolescente deshormonada, que tengo veinte por Dios. A mi espalda Daniel sonríe elevando las comisuras de sus labios burlonamente.

Oh, sí, ya te diste cuenta amigo.
Esto se iba a convertir en una guerra a ver quién aguantaba más el tipo, si yo fingiendo desinterés y que no me importaba el género o él fingiéndose inocente de todo daño, pero como dije no le daría el gusto de saber que esta vez había ganado.

Esto se mantuvo hasta que llegó la escena que más temía. 
Ante semejantes diálogos introductorios, sentí que mis pelos se pusieron de punta pero clavé la mirada fija en la pantalla y no me moví en ningún momento.

Creí sentir que una gota de sudor corría por mi frente y descendía hasta mi cuello y también quise creer que había sido imaginación mía que justo sobre ese punto sentí el frescor de una brisa

¿Habría alguna corriente de aire cerca o quizás, solo quizás Daniel había soplado mi piel?

Varios minutos de película sucedieron cuando por culpa de la protagonista femenina, el protagonista masculino decide provocar otra “Escena” para ayudar a la joven a decidir lo que en verdad desea.

Dan- Imbécil Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora