Epílogo

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Siete años después

En cuánto Jacob cumplió sus veintitres años, viviendo en una cabaña aparte de la de su padre, ya que al haber cumplido sus veinte años decidió empezar nuevos ciclos en esta vida. Intentando que la ausencia no le impidiera mostrarle a su impronta al menos desde el cielo de que iba avanzando con la esperanza de hacerla sentir orgullosa de él. Consiguiendo trabajo, un lugar cerca de Emily para regar y seguir cuidando las plantas de su impronta, todo iba viento en pompa.

Hasta que un día, ese milagro al fin ocurrió... Una nueva vecina llegó a la Reserva, una joven doctora de cabello corto y rasgos coreanos, sus ojos no eran carbones pero si que eran de un color cielo, el corazón de Jacob volvió a latir con fuerzas y el llanto llegó en cuánto la vio bajar del auto, así como en el mismo momento la salvia que iba cuidando ese día empezó a recobrar su forma como aquel primer día plantado, fortaleciendose hasta ser un arbolito lleno de vida por delante.

—¿Serafina? —susurró en un ahogado e hilo de voz, en cuánto ella se volteó a ver hacia él.

Una suave sonrisa plena y divertida, lo hizo caer de rodillas por segunda vez para muchos, pero está era tal como fue su primera vez frente a ella.

—Siempre eres mi orgullo, Jake.

Y tras ello, Jacob se permitió llorar rendido a los pies de su impronta. Totalmente agradecido con el cielo, la luna y la esperanza que lo mantuvo vivo por tanto tiempo para su reencuentro, sabía que esta vuelta no era tan maravilloso como se sentía pero ahora entendía que tras cada ausencia el se volvería mas fuerte para ella.

Porque había aprendido la lección de no jugar con fuego, cuando lo más importante en su vida seguía entre los vivos, siempre debía uno valorar lo que tenía como el más precioso tesoro, porque nunca sabe uno cuando será el último día con esa presencia milagrosa que ilumina sus días sin esfuerzo.

FIN

Drabbles - Impronta de JacobHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora