Las parejas destinadas son el sueño con el que crece deseando la mayoría de los omegas. En la escuela y en sus casas siempre se les ha enseñado que cuando su “alma gemela” aparezca lo notaran, puesto que su cuerpo por si solo reaccionara al alfa con el que tengan esa conexión especial.
Todo esto sonaba muy romántico, pero había un detalle, “almas gemelas” y “destinados” nunca fueron lo mismo. Los destinados, en términos simples, eran alfas y omegas que tenían un alto grado de compatibilidad a nivel biológico, es decir, estaban hechos para poder procrear juntos ya que su descendencia no tendría ningún inconveniente en formarse. Por otro lado, las almas gemelas estaban ligadas más a lo sentimental, dos personas que sienten algo reciproco, fuerte y duradero, no era necesario que fuera una pareja alfa-omega.
Era muy difícil encontrar a tu destinado, de entre tantas personas en el mundo, había pocas probabilidades de lograrlo y más difícil era que al encontrarlo este fuera tu alma gemela. De entre los casos de parejas destinadas que existían, varios estaban juntos solo porque eran compatibles ya que la ciencia los orillaba a buscar un bienestar a nivel biológico en vez de buscar el amor incondicional de alguien, por esto se les enseñaba desde pequeños esa utópica idea de los destinados, queriéndoles hacer ver el lado bello de esa ideología.
༻༺Yuuri Ω Katsuki༻༺
Yuuri Katsuki, un omega japonés con cabello negro y brillantes ojos marrones, había crecido con esa acepción de “destinados”. Soñaba algún día encontrar a su alma gemela y que pudiesen estar juntos por toda la eternidad.
—¿Quién podría querer a un cerdo como pareja? —dijo burlón un niño de su salón.
Tenían doce años y Yuuri se encontraba hablando con su amigo, quien era un beta tailandés de piel morena llamado Phichit Chulanont,ñ. Conversaban sobre lo bello que sería encontrarse con esa persona especial alguna vez.
El chico alfa escucho la conversación entrometiéndose al instante en ella. Yuuri se sintió un poco triste y su amigo lo consoló, le dijo que no tomara en cuenta a niños tontos y que algún día encontraría la felicidad con alguien que lo amara sin importar qué. Yuuri solo asintió en silencio.
Después de que esta escena sucediera en reiteradas ocasiones, el japonés se volvió retraído e inseguro, por ello solo compartía con unas pocas personas.
Estaban en toda la adolescencia por lo que sus hormonas se alborotaban con facilidad, hablaban sobre personas que les parecieran atractivas e intentaban probar cosas nuevas. Phichit era quien mas había incursionado en distintas areas, para sus quince años ya había tenido tres parejas mujeres y había dormido con un alfa. Yuuri sentía que se estaba quedando atrás, pero tampoco quería estar con alguien por quien no sentía nada, ni siquiera agrado.
Cuando el primer celo de Yuuri llegó, éste se encontraba solo en casa puesto que sus padres trabajaban todo el día. Comenzó a sentir un calor insoportable en su cuerpo, necesitaba de alguien para calmarlo, pero no sabía quién, lo único que se le ocurrió fue llamar a su mejor amigo. Phichit se ofreció a ser su acompañante sin compromiso alguno, sabía que ninguno de los dos sentía más que amistad por el otro, pero hasta que ninguno de los dos tuviese pareja el moreno podía ayudar al japonés en sus días de calor.
Fue así como la primera vez de Yuuri fue llevada por éste, una tarde en su habitación. Desde ese día Phichit y Yuuri se hicieron mucho mas unidos, ya se conocían por completo y sus sentimientos de amistad continuaban intactos.
Yuuri creció y dejó de ser un “cerdito”, como todos le hacían notar. A pesar de su timidez logró captar la atención de varios alfas a través del tiempo, pero ninguno le llamaba la atención, debido a que él quería encontrar el “amor verdadero” con un alfa que fuese su destinado, su alma gemela.
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Pide un deseo (Yuyu)
FanfictionEl mundo no es cómo te lo muestran cuando eres pequeño, la vida no es tan fácil cómo encontrar a tu destinado y que todo se vuelva color de rosa; a veces te enamoras de alguien que no te corresponde y que incluso está contra todo lo que está socialm...