Uno, dos, tres latidos se escuchaban luego de un intermitente silencio y así de nuevo se volvía a escuchar esa secuencia de latidos que cada vez iba decayendo
Moretones, raspones y cortadas adornaban la piel blanca de aquel príncipe inconsciente que se encontraba acostado sobre su capa, la misma que servía de abrigo al mencionado cuidándolo del frío nocturno que golpeaba la entrada de aquella caverna y que con ayuda de aquel encantamiento de fuego logro crear una pequeña brecha de calor que servía para que el joven mitad pelirrojo no entrará en estado de hipotermia decido a las bajas temperaturas
Katsuki Bakugou, conocido como el heredero del clan de los dragones de Astarot, hijo único del matrimonio Bakugou los cuales eran los actuales reyes de su tierra, creación divina que fue bendecido por la Diosa Mieila, la soberana de los dragones
Pues está diosa cada siglo buscaba un corazón valeroso y fuerte, un corazon que arda con pasión y amor,y que sobretodo sea un corazón dispuesto aun a sacrificarse a si mismo por la felicidad y bienestar de aquellos a quienes lo rodean, así como lo hace un buen dragón que ama a su pueblo y guia a aquellos desvalidos que vagan errantes por el mundo con justicia y solemnidad
El clan de los dragones trae una leyenda tan arraigada al igual que sus tradiciones, solo los de su pueblo dan veracidad sobre la misma y se relata con tanta reverencia que incluso los animales que habitan aquellas tierras guardan silencio cuando se es contada
Se dice que está diosa, la gran soberana que gobernaba aquellas tierras era un ente muy sabio al momento de elegir a su protegido, se rumoreaba en aquel entonces que soltaba a un gran dragón en épocas de primavera, pues está diosa conocía a su pueblo y sabía que en aquellos tiempos las pequeñas camadas de dragones jugaban libremente rodeados de aquel bosque impenetrable que ella misma se había encargado de encantar para que nadie, aparte de los de aquella tribu, pudiera encontrar el camino correcto, el camino a casa
Dicho dragón tenía totalmente prohibido atacar a los pequeños pero si tenía la orden de hacerse notar al pueblo, esa era la señal de que la diosa buscaba un bendecido, la señal de que un nuevo protegido se levantaría, un nuevo líder, un libertador y un soberano que defienda a todos aquellos que consideraba parte de su pueblo y familia, un protector que guardara la vida y existencia de los dragones
Una sola regla, una ley inquebrantable estaba plasmada desde tiempos antiguos, mucho antes de que aquellas casas se asentarán y que aquellos pueblos prosperaran, solo una regla era sabida pero aquel que la desobedeciera sería cruelmente devorado por aquellas fauces del dragón que rondaba los cielos y su alma sería echada al infierno por desobedecer a una deidad
" Nadie podría intervenir en la búsqueda del dragón, aquel que lo haga conocerá el infierno en la tierra el y su descendencia para siempre y aquel traidor será consumado en las llamas eternas de aquel a quien se enfrentó "
Recordó claramente un pequeño niño rubio que jugaba junto con otros niños en la parte frontal del castillo, recordó el como su padre dias atras le habia explicado sobre aquel suceso que estaba pasando justo frente a sus ojos, y pese a su edad entendió perfectamente lo que eso conllevaba
Pero vivirlo, era muy distinto, ver un gran dragón rojo, tan grande como el mismo cielo, tan carmesí como la misma sangre de aquellos enemigos que mató no hace mucho pero a su vez tan hermoso como aquellas joyas que adornaban el cuello y manos de su madre
Mentiría si dijera que el dragón no le fascinó, pues mientras los demás niños empezaban a tratar de correr a los brazos de sus madres el se quedó de pie ahí ignorando el llamado de sus padres quienes veían con horror y algo de asombro plasmado en su rostro como el gran dragón dorado parecía verlo a él entre todo el grupo de infantes desesperados
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Solo somos tú y yo
FanfictionPensó que moriría en aquel acantilado, pero extrañamente el dolor desapareció cuando se topó con dos ojos rubíes que lo miraban desde una esquina de la caverna en la cual se encontraba moribundo y lo último que recordó antes de desmayarse fue hacer...