Sabía que lo que estaba haciendo estaba mal, pero como podía resistirme a ella, llevaba tiempo siendo la secretaria de presidencia y desde el primer día que la conocí supe que sería mi perdición. Cuando llegué ella me odiaba, y cómo no hacerlo si encubría a su prometido cada vez que estaba con una mujer. Con el paso del tiempo nos fuimos haciendo amigas, hasta ahora que sin arrepentirme en absoluto era su amante.
Me levanté intentando no despertarla, con la escusa de necesitar mi ayuda para revisar unos documentos fuimos a su departamento, y desde el momento que abrió la boca para hablar con su prometido supe que lo que menos haríamos sería revisar esos documentos.
-¿Dónde vas? - pregunta cuando comienzo a vestirme.
-Es tarde, tengo que volver a mi casa – respondo sin mirarla.
-Estás enfadada – dice conociéndome a la perfección.
-No – miento, la verdad estaba enfadada conmigo misma, no solo por convertirme en la amante de la prometida de mi jefe, sino porque sabía que la empresa se estaba arruinando con la gestión de Armando.
-Se que mientes – asegura levantándose y abrazándome por la espalda.
-No importa – digo intentando separarme de ella sin éxito.
-¿Es por la boda? - pregunta apretando más el agarre y acariciando mi cuello con su nariz.
-Tengo que irme – respondo evitando su pregunta, en parte también estaba molesta por eso, se iba a casar en un mes y me dolía, porque como la completa idiota que soy me había enamorado de ella.
-Sabes que no puedo cancelar la boda – insiste cuando me separo de ella.
-No quieres que es diferente – reprocho cansada de la misma conversación.
-Entiende que es por el bien de la empresa – dice impidiéndome salir de la habitación.
-Pues deberías preocuparte más por la empresa – digo con ironía, Armando iba a llevar la empresa a la quiebra si seguía así.
-¿De qué hablas? - pregunta sin entender.
-Háblalo con tu prometido – respondo saliendo de la habitación.
-Beatriz espera – dice siguiéndome completamente desnuda hasta la entrada del departamento.
-¿Qué quieres ahora? - pregunto con sarcasmo.
-No quiero que te vayas enfadada – susurra abrazándome por la cintura, por un momento me derrito ante su toque, era imposible para mi resistirme a ella.
-Marcela entiende que no puedo seguir con esto – digo cansada, llevábamos tres meses manteniendo la relación a escondidas y ya no podía más.
-¿Qué quieres decir con eso? - pregunta asustada apretando su agarre en mi cintura.
-Que tienes que decidir, o Armando o yo – respondo separándola de nuevo y saliendo del departamento.
Sabía su respuesta, era obvio que lo iba a elegir a él, pero tenía la pequeña esperanza de que me eligiera. Limpié mis lágrimas al saber que ya nada importaba, solo deseaba poder acabar con lo que Roberto me había pedido para poder marcharme de una vez. Por suerte los recién casados estaban de luna de miel, y eso me facilitaba las cosas, no quería verla mientras ayudaba a Roberto a mejorar la economía de Ecomoda.
-¿Está todo Beatriz? - pregunta Roberto cuando le entrego una carpeta con los documentos necesarios.
-Si señor, la empresa ira mejorando poco a poco – respondo sabiendo que mi trabajo aquí ya había terminado.
ESTÁS LEYENDO
ONESHOTS MARCETTY
FanfictionOneshots cortos Marcetty Los personajes no me pertenecen.
