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Sentía la brisa tibia chocar contra su rostro, su aún húmedo rostro, mientras mordía su labio y buscaba por todos los medios seguir llorando, es que dolía ser consciente de todo lo que había perdido en estos años, lo que su amado padre le obligó a olvidar, si bien los recuerdos de su vida como Haesuk eran lindos, saber que como Jimin había perdido no solo el ver crecer a sus cachorros, sino que también el amor de uno de sus alfas, lo tenía con el corazón algo sensible.
-¿Desde cuándo?-preguntó Nam mirando serio a su hijo.
-Desde hace un año más o menos, yo solo quise rehacer un poco mi vida, me sentía muy triste y ella- suspiró - ella fue como un calmante para todo lo que estaba sintiendo en ese momento- y si bien a todos los presentes se les hacía extraño nadie podía culpar, él solo hizo lo que cualquiera habría hecho en una situación así, seguir con la vida.
-¿Qué piensas ahora?- volvió a suspirar mientras cerraba los ojos, confundido.
-Yo, no sé por ahora, la cabeza no me da para pensar nada...-
-Que siga con sus planes- todo voltearon a ver a Suga, quien tenía sus ojos fijos en el rubio-eso debe hacer, si eligió a esa mujer, no vale la pena que trate de volver a sentir algo por Jimin, desde antes de todo esto que tenías interés por ella no es así?- mirando a su hermano, recordando cuando por aquellos años, Jimin ya tenía dudas de jennie y él- sigue tu vida junto a ella y deja que yo haga feliz a mi destinado...-
-También es mío-
-Lo era, rompiste el lazo al estar con ella, tu lobo y corazón no están en sincronía, no vale el esfuerzo hacer pasar a Jimin por una guerra por ti, no lo permitiré-
-Suga- regaño Nam, notando para donde iba todo el alegato.
-Te guste o no Jimin también es mi destinado, mi lobo...-
-Tu lobo puede querer mucho a Jimin, pero tú como hombre quieres a esa mujer, te lo dije aquella vez, no dejaré que nadie lo lastime ni siquiera tú- era una guerra de miradas- una vez lleguemos a Corea me llevaré a Jimin lejos de todo, incluso de ti- volvió su vista al rubio y comenzó a caminar para salir a la pequeña terraza que era donde el rubio estaba, tratando de poner sus ideas en orden...
Dejando tras de sí esa sensación de que algo se había roto, la hermandad de los Min.
Noto la presencia de su alfa y sonrió, se sentía tan extraño ser consciente de su entorno, escuchar el aullar de su lobo cuando el mayor estaba cerca, olerlo, oler a un verdadero alfa.
Sintió las grandes manos de Suga rodear su cintura y su cálido rostro acomodarse en su hombro, la risa algo triste salió involuntaria.
-Sé que no puedo pedirte que dejes de llorar- el rubio sollozo- pero te juro haría lo que fuera para que ya no lo hicieras-
-Me siento feliz, pero a la vez tan confundido, siento que perdí algo tan grande que me duele el pecho- lo alejo un poco para girarlo y poder mirarlo a los ojos, esos hermosos ojos verdes que lo enamoraban cada segundo más.
-Como quisiera hacer mío tu dolor, para que tú solo sonrieras- sonrió tímido buscando el calor ajeno, ese que anhelo sin saberlo.
-Solo ahora me doy cuenta lo mucho que te extrañe- lo estrechó más a su cuerpo y con una de sus manos tomo suave la barbilla del rubio que comprende rápido lo que su alfa quería, un beso, uno que no le negaría porque él también quería tenerlo, sentir aquel sabor único de sus salivas mezcladas.
Sentir la suave lengua del mayor buscando danzar con la suya.
-Te amo Jimin, jamás dejé de hacerlo, aun cuando sabía que ya no volvería a verte yo- paso saliva- yo, nunca dejé de sentir esto por ti- tomando su mano para que este sintiera el rápido latir de su corazón.
-Suga- susurro.
-Sé bien que la ausencia de Yoongi será algo que dolerá, pero te juro por nuestros hijos, que trataré día con día, de llenar ese espacio en tu corazón, aunque se me vaya la vida en ellos- entonces Jimin entendió, desde siempre, los sentimientos de Suga fueron sinceros, único, y más importante solo para él.
-Te amo Suga- se empinó un poco y dejo un beso que Suga profundizó en cuanto sus labios tocaron los del rubio.
Mientras, dentro Yoongi apretaba los puños, su hermano no podía solo apartarlo y ya, decirle que hacer o cómo vivir, porque le gustara o no, Jimin también era su otra mitad.
Se levantó rápido y antes que Kook y Boun lo detuvieran salió a la terraza, tomando el hombro de Suga con fuerza, alejándose de Jimin.
-Yoongi!- grito Tae, pero el peli negro parecía no oír.
-No puedes solo apartarme!-
-Tú te apartaste solo, Yoongi, tomaste tu decisión...-
-No puedes solo culparme por querer seguir con mi vida, si yo hubiese sabido que Jimin estaba vivo...-
-Lo habrías hecho de todos modos- termino su hermano- porque desde antes buscabas la atención única de una persona, ¿lo olvidas?- y la mente del rubio llegó el cuerdo de aquella discusión que tuvo con la muchacha aquella vez, donde tuvo que ir a poner un alto a los coqueteos que esta tenía con su alfa- pues ahora la tendrás, pero a Jimin lo dejas fuera de tu circo porque no dejaré que nadie sienta que puede pasarle por encima, así seas tú o alguien más- todos entendieron bien a quien se refería.
-Dices que yo deseo la atención única, pero tú haces lo mismo- Suga sonrió ladino- me alejas de él sin siquiera intentar pelear por esto, también quieres que sea solo tuyo reconócelo!?- Jimin miro al mayor- esto es entre él y yo, y qué más da si quiero intentar retomar lo que teníamos, si Jimin me lo permite intentaría ...-
-Intentar no es lo que tu omega destinado merece, no tiene por qué luchar por el amor de su alfa, esto no funciona así-
-Yo...-
-Los pequeños llegaron- dijo Prem, mirando a los hermanos, cortando así la discusión, pasando de ellos para llegar junto a Jimin- ven, tienes mucho tiempo que compensar con ellos, lo demás lo puedes resolver después- asintió y dejo que Prem lo guiará, dejando a los dos alfas.
-Solo te diré esto una vez Yoongi y espero lo entiendas- comenzó Suga al pasar junto a su hermano, mismo que lo miro de reojo- si lo haces llorar por esto, te juro que así seas mi hermano, te mandaré al infierno, no dejaré que nadie lastime a mi omega, ni ella y menos tú-
-Crees que por qué le guardaste luto eres mejor que yo?-
-No, pero a diferencia tuya Jimin jamás tuvo que ir e interceder para tener el lugar que le corresponde a mi lado- entró dejando a Yoongi, con la ya no tan cálida brisa soplando.
Su hermano tenía razón, le gustará o no, esta lucha venía desde mucho tiempo atrás.
Se sentía estúpidamente feliz, los veía dormir y su corazón parecía querer salir de su pecho, sus hijos eran la cosita más bella del mundo, los tres, porque si bien Agust ya era un jovencito, a sus ojos seguía siendo solo un niño.
-Perdón por no estar en sus primeros años mis amores- susurro- pero les juro que ahora jamás volveré a ausentarme- dejo un beso en la frente de cada uno y luego de darle una última mirada, salió de la habitación, para verse de lleno en los oscuros ojos de Suga, sonrió.
Por qué sabía lo que esa mirada significaba, eso que él también quería volver a sentir, lo vio caminar como un depredador para llegar a su lado y cuando las manos del mayor tomaron su cintura, se entregó sin reclamo a lo que fuera pasara por la mente de su destinado.
Sentir todo el amor, que había guardado estos seis años, de no verse.
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.Acróstico 2.
FanfictionEl arrepentimiento cortó su historia, la culpa le dio una nueva vida, ocultando, así, su tortuoso y hermoso pasado. Jimin había muerto, al menos eso les hicieron creer, y ahora que toda la verdad salga a la luz, la familia Min deberá entender que ha...
