14 . Mi Otra Mitad.

70 16 3
                                        


*

*

*

-Qué?- lo había oído alguna vez, tenía recuerdos de haber oído aquellas palabras, pero ahora se sentían tan distintas, aunque igual de especiales.

-Cásate conmigo Jimin- su corazón latió fuerte, es que ver a su alfa rodilla al suelo con aquel anillo en esa hermosa cajita, lo puso en ese estado que si no se controlaba lloraría igual que un niño- quiero seguir mi camino contigo como debe ser- se levantó - contigo siendo mi esposo y padre de mis tres cachorros- vio aquella lágrima caer y sonrió, esa era la reacción que esperaba, ver emocionados esos lindos ojos verdes.

-Suga...-

-Dame el honor de ser tu compañero de vida, amor- sacó el anillo de la caja y lo acerco, el menor asintió lento y dejó que aquel simple, pero significativo objeto llegara a su destino.

-Solo contigo haría esa locura- susurró cuando se le fue encima a abrazarlo y a dejar eso que a Suga jamás le cansaría, un beso de su amado omega- te amo-

Los aplausos no se hicieron esperar, ya que el mayor había pedido la mano de su pareja en medio del restaurante, con todos los ojos posibles mirando, siendo los de sus amigos y cercanos los más emocionados, Prem se abrazó a su esposo, quien sonrió, ellos se merecían ya su final feliz, al menos ellos dos.

Kook tomó la mano de su esposo, quien se le arrimó al hombro, recordando cuando él fue quien estuvo en esa situación, la emoción que sintió cuando Jungkook le pidio ser su destino, sin serlo, Nam miraba a Jin planeado también aquella pedida en su mente, quería a su omega junto a él lo que le quedaba de vida, y hacerlo feliz, así como Jin lo hacía con él, mientras Ruki aún no perdía la esperanza de encontrar eso que todos los demás tenían, amor.

-Yo también quiero casarme- lloriqueo Yonji mirando a sus papis.

-Algún día lo harás, conocerás a quien complete tu vida y podrás vivir este momento, hermana mía- Agust se imaginó a sí mismo en unos años, cuando fuera a París por su omega, le pediría ser su esposo y lo traería o en su defecto se quedaría junto a él, sabía que sus padres aceptaron su decisión fuera cualquiera, porque en la familia Min, lo primero era la felicidad.

-Primero tenemos que ver qué tipo de alfa es, no te dejaré irte con un tonto Yonji, tiene que ser alguien bueno para ti- la pequeña miro a su mellizo y sonrió, a pesar de no demostrarlo siempre Yeyo siempre vivía preocupado por su hermana, era como Suga, su familia era el pilar.

Meces ya habían pasado completando casi un año, desde que la vida volvió a lo que debió ser, tomando el rumbo que jamás debió dejar, aunque había un pequeño punto negro.

-Padre...-

-Llegas borracho y para colmo me traes a esta mujerzuela a MI CASA, Yoongi- Nam aún tenía que lidiar con la otra cara de la moneda, con lo que se había vuelto Yoongi en ese tiempo.

-Como me dijo!?-porque si bien Suga y Jimin, formaban una vida de ensueño, Yoongi caía cada día más profundo en el abismo, ya que Jennie no cuidaba de su amor, más bien buscaba satisfacer sus deseos metiendo al mayor en una vida que no era sana- escúchame bien viejo yo soy la pareja de tu hijo y soy tan parte de tu familia como cualquiera...-

-Tú no eres nadie, a mis ojos eres solo una cualquiera que se metió a fuerzas, y escúchame jamás, serás parte de la familia Min, así te cases con Yoongi no serás algo mío- la chica lo miro mal- no tendrás jamás el lugar de mi yerno oíste- jennie bajo la mirada, claro que le dolía, ella quería tener los privilegios, y la atención que el omega tenía, pero claro, eso jamás sería posible, porque para todos ella era solo una mujer que destruyo una familia.

.Acróstico 2.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora