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La encontraron en casa de uno de sus amigos, grito y pataleo cuando llegó a la comisaría, en especial cuando vio a Suga, Nam y en especial a Jimin, parados allí, esperándola.
-Espero seas feliz, omega, feliz de saber que Yoongi me amo a mí, más de lo que te amo a ti y a tus estúpidos hijos!- Nam apretó los puños.
-Maldita chiquilla- vio al menor caminar hasta quedar a pasos de ella.
-Nunca sabrás lo que se siente el amor, porque tú no lo mereces, alguien que causa ese nivel de daño no tiene derecho a saber cómo se siente, que te miren y te traten como algo valioso- la mirada de la chica se endureció las palabras le estaban doliendo- Yoongi no te amo, yo si sé cómo se siente una caricia y un beso lleno de ese sentimiento, y más aún, tuve dos hermosos hijos fruto de ese hermoso sentir, pero tú, lo único que tienes, es sobras-
-¡¡No te permito que me hables así!!-
-Te hablo como se me da la gana- rugió, el omega estaba molesto- por gente como tú es que los demás ven a los omegas como algo desechable, porque no tienen una pisca de amor propio y por eso buscan como tenerlo de los demás sin pensar en el daño que causan- Suga inflo el pecho, su pareja era terrible- quierete un poco Jennie y tal vez la madre luna, se apiade de ti-
Se movió rabiosa, pero los oficiales no le permitieron ir tras el omega, ese que fue recibido en los brazos de quien la miró con asco, nunca fue rival para Jimin, tuvo a Yoongi, pero nunca fue realmente suyo, siempre fue de el oji verde.
-Eso fue hermoso Jimin- dijo Jin, levantando los pulgares.
-Ese es mi amigo- aplaudió Prem, mientras Tae, le daba un guiño, 30 años serían el castigo por su intento de asesinato y es que por más que Boun trato de que fueran unos 60, no lo logró.
La enfermera, limpiaba el rostro de quien parecía que dormir plácido en aquella camilla, pasó la esponja por los brazos pero noto algo, la mano de Yoongi se movía lento, así como los párpados parecían querer abrir.
-Doctor-dijo llamando la atención del hombre que revisaba las máquinas junto al cuerpo de Min Yoongi- se mueve-
-Llama a sus familiares- asintió y salió rápido, semanas habían pasado del ataque y si bien la cirugía y recuperación del mayor iban bien, este no daba señales, hasta hoy; noto los ojos negros moverse acostumbrándose a la luz de la habitación- bienvenido señor Min.
Entro rápido importando poco las explicaciones del hombre que había cuidado de su alfa.
-Yoonie!- lo vio sentado en la camilla, pálido, pero vivo, aturdido, pero vivo, ojeroso y oliendo a medicina, pero vivo, su gato había regresado.
Suga le dio tiempo, se quedó en el umbral y dejó que su omega tomara lo que era suyo, un beso de su alfa, porque sí, este pequeño omega tenía dos alfas, los más guapos del mundo, según una encuesta que había hecho Jimin entre él y su lobo.
-Tranquilo amor, ya estoy aquí- dijo casi en el oído de su omega, ese que buscaba calmarlo con su dulce aroma.
-Tuve tanto miedo-
-Estoy aquí, y esta vez para siempre mi omega- pronto la habitación comenzó a oler a bosque florido en primavera, el aroma del amor.
-Lo juras?- acaricio su mejilla y dejó un beso en la punta de esa fruncida nariz.
-Te lo juro-
Seis meses después.
Se movían de un lado a otro, arreglando los últimos detalles, todo tenía que salir perfecto.
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.Acróstico 2.
FanfictionEl arrepentimiento cortó su historia, la culpa le dio una nueva vida, ocultando, así, su tortuoso y hermoso pasado. Jimin había muerto, al menos eso les hicieron creer, y ahora que toda la verdad salga a la luz, la familia Min deberá entender que ha...
