Darío
Salgo de la ducha, una vez listo cruzo el gimnasio para llegar al estacionamiento, abro la cajuela de mi camioneta y meto la mochila deportiva, no sin antes sacar de una de las bolsas laterales la barra de chocolate que me acaban de obsequiar. Bajo la puerta de la cajuela y me dirijo al asiento del piloto. Una vez arriba pongo la canción de Imagine Dragons - My enemy. El volumen está a tope. Me inclino para sacar de la guantera mis gafas Ray Ban, me las coloco y salgo del estacionamiento, me incorporo al transito para dirigirme a las oficinas de la empresa de seguridad de la que somos dueños mi socio Erik y yo: Protek Asociados
El recorrido dura 20 minutos, durante ese tiempo voy haciendo una lista mental de los puntos importantes de la reunión mientras voy dándole mordiscos a la barra de chocolate, de repente me llegan flashazos del momento en que casi beso a Julia, pero también recuerdo el putazo que me dio y me da risa.
Como todas las mañanas, al entrar a la recepción de las oficinas de la empresa que tengo con Erik, a la primera que veo es a Marta, nuestra recepcionista. Ella es una señora de unos 50 años, al principio tenía mis dudas de contratarla, asumí que no se adaptaría a nuestro ritmo y estilo, pero ha sido una muy grata sorpresa el habernos equivocado con la primera impresión, realmente ha sido una mujer muy valiosa para la empresa. Gracias a ella y a su buen ojo crítico es que hemos contratado a muy buenos elementos de seguridad, pero también nos hemos desecho de otros elementos que según él análisis rápido de la señora, no iban a dar el ancho, o no eran buenas personas o simplemente se trataban de unas mierdas de seres humanos. El veredicto que da la señora es de fiar, nunca le ha fallado su instinto, y ese don por su puesto que lo valoramos muchísimo mi socio y yo.
- Hola Marta Buenos días
- Buenos días, Darío – Me da un vistazo rápido por encima de sus lentes. Ya detectó que algo no está en su lugar. No dice nada, sólo regresa la mirada a lo que estaba haciendo. Pero ese gesto que hace de fruncir los labios cuando algo no le parece, es casi imperceptible, pero como experto en lectura de lenguaje corporal que soy, me doy cuenta. Lo dejo pasar, no quiero dar otra explicación.
- ¿Eric está en su oficina?
-Si señor. Me dijo que tenían una junta, también llego Alicia y Rubén.
-Gracias, voy para allá. – Me encamino hacia el pasillo que me lleva a las escaleras del piso de arriba donde se encuentran las oficinas de los administrativos, incluyendo la de Erik y mía. También hay una sala de juntas en donde se llevará a cabo la reunión.
-Darío. En la cocina, ya está el café listo, por si quieres
-Gracias Marta ¡Eres la mejor!
- También hay hielo en el congelador del refrigerador, por si ocupas para desinflamar ese labio – Giro mi cuerpo para verla y ella sigue tecleando en la laptop, pero voltea a verme por encima de sus lentes. Esa mirada es de cuando la tía que siempre te consiente, ahora te regaña por portarte muy mal. Entre ella y Lupita, me van a volver loco.
- Gracias Martita. Aunque me regañes, sigo pensando que eres la mejor – Le guiño un ojo. Esto siempre me funcionaba de niño cuando quería escapar de un castigo, y por su sonrisa, creo que no he perdido el toque.
Antes de llegar a la sala de juntas, voy a la cocina por un café sin azúcar, como me gusta tomarlo. Al entrar ya se encuentran Erik, Alicia y Rubén sentados a rededor de la mesa de la sala de juntas, todos con un café, listos para comenzar la reunión.
-Buenos días, preciosa- Saludos de beso en la mejilla a Alicia. Ella es la bebé del equipo, la consentida. Una chica de 25 años con la mitad de su cuerpo tatuado y carita de princesa de Disney. Pero no te dejes engañar, lo que tiene de dulce lo tiene de cabrona. Ella es nuestra máster en tecnología. Si necesitamos dispositivos, cámaras, gadgets, lo que sea en cuestión de tecnología para seguridad, ella lo consigue ¿Cómo o en dónde? Ella se las arregla para eso. Algunas cosas las encuentra en Amazon otras en la deep web y otras por otros medios. La mujer sabe cosas.
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JULIA
RomanceJulia, una mujer de 38 años enfrascada en un rutina diaria muy aburrida y estresante, cosa común para una mujer divorciada y madre soltera. Afortunadamente, tiene un grupo de amigos que la obligan a salir de ese circulo vicioso y aburrido poniéndola...
