─ Yuliana, lo siento.─ dice Jeremiah apartando su mano de mi frente, la mira con una expresión seria pero suavizada, con su voz algo nerviosa.
─No quise invadir tu privacidad. Solo note que estabas estresada, tampoco fue mi intención escucharte, solo ya no se que estoy diciendo.─ toca su rostro y hace un suspiro sonriendo.
─Para nada lo siento no debí haber hablado en voz alta, además es mi trabajo terminarlo es mi deber, habrá otras fiestas.─sonrió, no lo podía creer Jeremiah sonriendo y preocupado es nuevo, pero apareció de la nada.
─ Si es correcto que es su trabajo y obligación como empleada pero acaso no tiene alguien que ayudarle así deje instrucciones.
─ Si tiene razón, la que está al pendiente de la parte de mi trabajo es Ginebra pero ya le he mandado varios estilos y diseños, pero los devuelve diciendo que no es lo suficiente. ─ le confieso, siento un alivio de haberme desahogado con alguien.
─ Entonces Ginebra le dice que lo haga una y otra vez, eso es lo que pasa.─Jeremiah frunce el ceño.
─ No es lo que quise decir lo siento es solo que estoy algo cansada y hablo de más, además si Ginebra me regresa mi trabajo es porque está mal hecho. ─ digo nerviosa, si se entera Ginebra que le dije al jefe no solo me devuelve el trabajo si no que hace que me despidan, muerdo mi uña y niego con la cabeza.
─ Me podría enseñar el trabajo que le ha devuelto.
─ Seguro lo quiere ver, no es necesario.
─ Insisto quiero ver por que se lo ha devuelto, vaya por él y venga a mi oficina. ─ veo a Jeremiah retirarse, me quedo asimilando la situación.─ Pero qué ha pasado.─ Te veo demasiado descansada Yuliana acaso no tienes trabajo que corregir.─doy la vuelta y es Ginebra, se está burlando de mí pero ya no más, le llevaré el trabajo a Jeremiah.
─ Hola Ginebra buenos días para ti también, sobre el trabajo si casi lo termino no te preocupes, sabes ahora que lo pienso eres muy buena Ginebra. ─ sonrió sarcásticamente, no puedo creer que me deje engañar por ella.
─ Qué te pasa, no me digas que ya te cansaste de trabajar tanto.
─ Para nada Ginebra, así como veras me tengo que ir a terminar lo que tengo mal según tu punto.
─ Estás insinuando que estoy equivocada. ─ dice mientras se cruza los brazos.
─ Claro que no, cómo podría decir eso. ─ digo mientras me retiro. ─ Que tengas un lindo día Ginebra.Llegó por los documentos y voy directamente a la oficina de Jeremiah, en el camino me tope con Sebastian.
─ Yuli a donde vas con tanta prisa.
─Después te digo, tengo prisa lo siento.
Llegó a la puerta, respiró profundo, estaba a punto de tocar cuando escucho a Jeremiah. ─ Adelante. ─ pero cuando me vio, volteo hacia arriba para ver si había cámaras.
─Pasa no pierdas el tiempo, no hay cámaras, no tiene caso que veas.─ me quedo paralizada.
─Claro ja, ja, ja.─ abro la puerta, miró que está muy ocupado con su trabajo como supo que estaba aquí.
─¿Ocurre algo, Yuliana.─dice Jeremiah levantando la vista.
─ Oh no para nada lo siento, por cierto aquí están los documentos, espero que todo esté en orden.─ le entregó los documentos a Jeremiah, trato de ocultar mi nerviosismo.
─ Veo que estás nerviosa. ¿Hay otra cosa que te preocupe?, no tienes que ocultarlo me lo puedes decir, quiero ayudarte, no te voy a regañar. ─ dice Jeremiah viendo los documentos.
─ No, entiendo que si está mal es porque cometí un error.─ digo mientras deslizo un mechón de mi cabello hacia atrás de mi oído.
─Yuliana, entiendo que estés preocupada por algún supuesto error. Déjame decirte que no hay ningún error en tu trabajo.─ Jeremiah frunce el ceño, se quita sus lentes. ─yo me siento aliviada porque no hay ningún error.─suspiro.─ Tal vez haya habido una confusión o malentendido, permíteme hablar con Ginebra sobre esto, necesito que me explique cual es el error que ve ella. ─ Jeremiah se levanta, guarda sus lentes en su bolsillo y se acerca a mí, coloca su mano en mi hombro. ─ Yuliana lo siento por esto veo que has trabajado demasiado y Ginebra ha sido injusta contigo.
─ Gracias. Agradezco que hablaras con Ginebra para aclarar la situación. ─ al ver la preocupación en el rostro de Jeremiah, no puedo evitar sonreír, me siento mejor y algo tranquila.
─ De nada, es mi deber como jefe. Haré lo posible para resolverlo. ─ Dice Jeremiah algo nervioso y retira su mano de mi hombro. ─ Si me disculpas, tengo que llamar a Ginebra para aclarar las cosas. ─ Jeremiah se aleja un poco, se dirige a su escritorio y toma el teléfono para realizar la llamada.
─ Ginebra, necesito que vengas a mi oficina inmediatamente. ─ cuelga el teléfono abruptamente antes de que Ginebra pudiera decir algo.En ese momento, alguien toca la puerta y Jeremiah se acerca para abrir, yo trago saliva. Ginebra entra frunce el ceño al verme, yo solo me quedo esperando a que Jeremiah hablara, ya no importa que me haga algo Ginebra, en esta ocasión Jeremiah esta de mi lado, asiento con satisfacción.
─ Adelante. ─ Jeremiah abre la puerta, manteniendo su expresión seria y fría.
─ En que puedo ayudar. ─ dice Ginebra con su expresión de inocente.
─ Ginebra, he solicitado tu presencia porque necesito aclarar una situación respecto a los documentos de Yuliana. ─ Jeremiah invita a Ginebra a entrar a la oficina.
─ Pareciera que ha habido un malentendido y me gustaría resolverlo de inmediato. ─ Jeremiah, manteniendo su postura firme, observa a Ginebra con detenimiento esperando una respuesta. Ginebra toma los documentos nerviosa.
─ Vaya parece que ya corregiste el error, por que estos documentos no me los habías entregado. ─ dice Ginebra segura.Jeremiah, frunciendo el ceño ante la respuesta de Ginebra, se acerca a ella con paso decidido.
─Ginebra, no me gustan los malentendidos. Según mi recuerdo, Yuliana te los entrego exactamente así. No voy a permitir que mientas y hagas mal tu trabajo. Necesito que me digas que pasa por qué lo hiciste. ─ Jeremiah mira fijamente a Ginebra. ─ acaso es por algo personal, si es así temo que te bajaré de tu puesto.
─ Pido disculpas, fue mi error no revisar los documentos correctamente. No me baje de mi puesto por favor. ─ dice Ginebra temblando.
─ Agradezco que reconozcas tu error, Ginebra. Sin embargo es importante que seamos precisos en nuestro trabajo, esta vez te permitirá permanecer en tu puesto, pero asegúrate de ser más cuidadosa en el futuro. ─ dice Jeremiah manteniendo su postura autoritaria, se acerca a Ginebra. ─ La eficiencia y precisión son clave en nuestra empresa. Ya puedes retirarte. ─ Jeremiah se retira unos pasos.
─ Gracias, no volverá a ocurrir, me retiro. ─ Ginebra aprieta los puños y se va de la oficina dejándonos solos a Jeremiah y a mí.Jeremiah
Observó cómo Ginebra se retira de la oficina, dejándonos solos a Yuliana y a mi. Me siento más tranquilo, doy la vuelta y veo a Yuliana algo preocupada, a lo mejor fui un poco duro con mis palabras.
─ Bueno, parece que ahora estamos solos. ─ miro a Yuliana ella suspira, me quedo sin palabras.
─ Bueno, muchas gracias por su ayuda. ─ dice Yuliana dirigiéndose hacia la puerta.
─Yuliana, lamento si te hice sentir incómoda antes. Mi temperamento puede ser difícil de manejar a veces. ─ Me acerco a Yuliana lo suficiente para sentir su respiración.
─ No se preocupe, está bien que sea duro porque es la única manera de corregir los errores cuando no los queremos aceptar. ─ dice Yuliana girando hacia mí, quedando a solo unos cuantos centímetros de distancia. Yuliana se hace hacia atrás rápidamente haciendo que se resbale.Me sorprendo y reaccionó rápido y sostengo a Yuliana para evitar que se caiga, siento su cuerpo cerca del mío. escuchó como late mi corazón con fuerza y siento como su respiración se hace mas fuerte. Aprieto el puño y fruncí el ceño. No se que diablos me pasa cuando estoy cerca de Yuliana.
─Ten más cuidado. No quiero que te lastimes. ─ Yuliana se sonroja hasta parecer un tomate, se ve linda. Pero qué me pasa, niego con la cabeza.
─ Oh gracias lo lamento deberia tener mas cuidado. ─ suelto suavemente a Yuliana y retrocede, tratando de mantener distancia y ocultar cualquier emoción.
─ No te preocupes ahora retírate de la oficina, tengo asuntos que atender. ─ señaló hacia la puerta.
─ Pasa algo, se siente mal, no se ve bien. ─ dice Yuliana, preocupada.
Golpeó el escritorio con fuerza. ─ ¡Vete, Yuliana. ¿Acaso no me puedes escuchar?.
─ …lo siento. ─ dice Yuliana asustada y temblando dejando la oficina.
Golpeo una vez más el escritorio con frustración, ─ Maldita sea…¿por qué tengo estos sentimientos?. Necesito calmarme, por esa razón la estuve evitando toda la semana. Desde el día lluvioso no he dejado de pensar en ella, cada vez que le veía en la empresa, recordaba ese día sus ojos se veían lindos y brillantes. Quería acercarme a ella y hablar pero sabía que no debía. ─ muerdo el inferior de mi labio. ─ No puedo permitirme que suceda de nuevo, necesito concentrarme en el trabajo, si eso es lo que debo hacer.
Me siento en mi silla acomodo algunos documentos, se me viene a la mente Yuliana y la expresión que hizo. — Maldita sea. —Apoyo mi cabeza en mis manos. — Esto es demasiado no puedo concentrarme. — me levanto de mi silla y me dirijo hacia la ventana, busco un momento de tranquilidad, respiro profundo.

ESTÁS LEYENDO
La Vista Que Enamora
RomanceYuliana una chica tranquila, se muda a Inglaterra teniendo la suerte de un mejor trabajo y Jeremiah un hombre alto y guapo, con una presencia imponente, entre ellos no tienen una buena relación se hacen rivales, pero tendrán que aliarse para levanta...