DESPERTAR

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Mehmed se despertó en la madrugada y siguió las indicaciones de la doctora, pues había pedido estrictamente comida líquida. Eso pidió de desayuno , solo avena líquida.

Mandó a preparar una tina de agua llena de aceites cicatrizantes.

Y pidió unos ungüentos para las heridas de su amada.

Mehmed volvió a la habitación y vió a su sultana despierta.

Mehmed :Mi sultana , cómo lo siento ... creí que aún dormías.

Mahidevran: Precio...so..

Mehmed : No no no no, no hables , amor.
No te muevas...yo traeré todo para ti...fui a buscar tus pomadas y a pedir el desayuno, debes estar hambrienta.

Mahidevran levantó su brazo despacio para acariciar el rostro de su amado y el sultán le ayudó tomando su mano y poniéndola en sus labios para besarla

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Mahidevran levantó su brazo despacio para acariciar el rostro de su amado y el sultán le ayudó tomando su mano y poniéndola en sus labios para besarla.

Mehmed: Siento mucho que hayas tenido que pasar por todo esto. Jamás me perdonaré el no haberte encontrado antes.

Mahidevran: shhh...

Te ...amo...

Mehmed puso su frente en la de ella y le dijo .

Mehmed: El desayuno llegará pronto.

Necesito que me ayudes corazón...
Tengo que lavar tus heridas.

Mahidevran se quedó en silencio unos minutos.

Mehmed: Por favor...

Mahidevran: Bueno...pero...es que no quiero que veas mis heridas...

Mehmed: Por qué no Mahi?

Mahidevran: Mahi ? Eso es nuevo..

Mehmed: Es que escuché a mi madre referirse a ti de esa manera, y sonó muy lindo ...

Mahidevran sonrió a duras penas pues aún las heridas en sus resecos labios , dolían.

Mahidevran: Bueno...no quiero que veas mi piel así...

Mehmed se acercó a ella y dijo.

Mehmed: Así estés pelada como pollo me seguirías pareciendo hermosa.

Mahidevran quiso reír pero el dolor la obligó a callar.

Mehmed: Es todo no más bromas.

Le dió un beso y fue a buscar la fuente de aceites la cual colocó en el baño.

Luego cargó con cuidado a su sultana y la llevó a su baño.

Ahí la colocó en los asientos, cogió una jarrita pequeña y comenzó a llenarla para ir echando de a pocos en las heridas de Mahidevran.

Mahidevran aguantaba muy valiente, pues en serio quería mejorar .

Sin embargo sentía vergüenza por su marido al verla en ese estado.

~LA ASCENSIÓN DE MEHMED~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora