Estás en mi mente por siempre presente,
no puedo sacarte de mi pensamiento,
porque en ningún momento te tengo ausente,
pues tu ausencia me llena de sentimiento.
De mi alma unas lágrimas de sangre afloran,
y es por la angustia de vivir tu partida,
lágrimas de un gran dolor mis ojos lloran,
puesto que no estás más aquí en mi vida.
¡Dime, amor mío! ¿Cómo he de olvidarte?
si eres mí cielo y en mi infierno mi pecado,
si para mí eres más que una obra de arte,
un ángel que me tiene muy enamorado.
Estás en mi mente con cada recuerdo,
y al ver tu fotografía más te extraño,
y este inmenso dolor entre dientes muerdo,
por tu indiferencia que me ha hecho un gran daño.
19/05/2024
Ismael González Domínguez
