Ahora que hacia lo alto te has ido,
emprendiendo un largo viaje en tu vuelo,
tocando las nubes, tocando el cielo,
porque en un ángel ya te has convertido.
Ahora que ya has partido muy lejos,
extrañaré tu presencia a mi lado,
porque eres a quien tanto siempre he amado,
pues a mí lado me brindaste consejo.
Ahora que has partido a las estrellas,
para poder encontrarte con Dios,
no quiero esta vez decirte adiós,
pues un día estaré contigo entre ellas.
Entonces quiero decirte hasta luego,
descansa ahora en paz mi bien amada,
cuando llegue la hora de mi llamada,
Dios a ti me envíe, será mi ruego.
Nos volveremos de nuevo a abrazar,
hallando otra vez el brillo en tus ojos,
y la dulce voz de tus labios rojos,
cuando hasta el cielo te vuelva a alcanzar.
24/03/2024
Ismael González Domínguez
