Si no vuelves a verme otra vez a los ojos,
y no vuelven a besarme tus labios rojos,
guardaré dentro de mi alma una cruenta pena,
siendo mi soledad mi terrible condena.
Si no vuelves no buscaré ya más tu piel,
ni con tu cuerpo voy a embriagarme en dulce miel,
más extrañaré tanto estar entre tus brazos,
en el cielo de tus caricias, tus abrazos.
Si no vuelves más extrañaré tu mirada,
la luz que hay en tus ojos será recordada,
cuando una vez me amaste y a mi alma te entregaste,
porque bien sé todo lo mucho que me amaste.
Si no vuelves ya más, nunca más a mi vida,
estará mi alma por ti asaz entristecida,
buscando poder pronto mi ser olvidarte,
porque sé que eternamente en vida voy a amarte.
19/05/2024
Ismael González Domínguez
