5. Alicent

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Semanas después de mi pequeña conversación con Alicent, tuvimos una un poco más larga donde cada una se desahogó como pudo. Las dos habíamos pasado por bastante y merecíamos ser felices.

No podía justificar todos los actos que había cometido ella, pero agradecía sus disculpas. Al menos se había disculpado, que eso ya era algo. Era un paso grande que había decidido hacer y me alegraba por eso.

Las cosas estaban mejorando en la medida de lo posible, y veces solíamos ir al jardín para hablar de cualquier cosa como en los viejos tiempos, al menos lo intentábamos y sin su padre aquí, era bastante agradable, incluso podía jurar que se le veía más feliz. Así que en parte me alegraba por eso.

Ella sabía que aunque tuviéramos nuestros problemas, siempre podría contar conmigo. Tal vez no se lo hubiera demostrado tanto, pero quería que ella supiera que estaría ahí para escucharla y aconsejarla.

Incluso me hacía muy feliz verla pasar tiempo con sus hijos, se le notaba más tranquila y feliz. Para ella, al igual que para mí, nuestros hijos eran lo más importante y después de todo éramos madres, así que es algo que nos unía también.

El amor que sentíamos por nuestros hijos y las dos sabíamos que seríamos capaces de hacer cualquier cosa por ellos.

También me hacía feliz que se relacionara con mis hijos, sin esa necesidad de odio por mis decisiones y a mis hijos les gustaba pasar tiempo con ella.

El que más feliz se ponía era Harry porque los dos iban a los jardines y Alicent le leía, y a él de momento le gustaba demasiado escucharla. Estaba segura de que con el tiempo a él también le encantaría leer.

Yo la verdad es que no tenía ningún problema con ello, es más, algunas veces yo también me unía con ellos o a veces por las noches antes de dormir le contaba algún que otro cuento y a él le fascinaba.

Al igual que ver a mi dragona, Syrax era paciente con él y sabía que le agradaba Harry al igual que a él le agradaba ella. Es más, Laenor y yo habíamos pensado en escogerle un huevo. Tal vez tuviera la suerte, aunque me daba un poco de miedo que algo saliera mal. Después de todo era mi hijo y no quería que nada malo le pasara.

Y al no tener sangre Targaryen me preocupaba un poco el tema de que Harry tuviera un dragón, es verdad que Laenor y yo trabajaríamos con él aparte del resto para ver si funcionaba o no.

Si teníamos suerte y funcionaba iría con los demás. Yo y uno de los maestres en el que más confiaba le enseñaríamos Valyrio. Laenor, algún guardián y yo estaríamos trabajando con él y su dragón y solo esperaba de todo corazón que nada malo pasara.

—Rhaenyra —me giré para encontrarme a Alicent acercándose a mí con una pequeña sonrisa. A pesar de que ya sabía que mis hijos con Laenor no eran suyos, seguía dejando el tema y afirmando que si lo eran.

Después de todo, por mucho que pudiera confiar en ella, había algunas cosas que aún no podía confesarle y era lo mejor.

—¿Ocurre algo? —ella negó llegando a mi lado y entrelazó su brazo con el mío. No me molestaba ese gesto, es más, me hacía recordar a esos momentos buenos que tuvimos juntas.

Fue mi mejor amiga por mucho tiempo y el único apoyo que tuve, antes de que todo comenzara a desmoronarse. Le agradecía por todo eso, y ella lo sabía.

—¿Te importa si camino contigo? —negué y juntas caminamos por el largo pasillo sin ningún destino en concreto—. Harry es un encanto.

La miré con una pequeña sonrisa.

Lo sabía y era la mujer más afortunada por tener a mis tres hermosos hijos conmigo.

—Eres afortunada por tenerlo —asentí con una pequeña sonrisa.

—Siempre pensé que no sería una buena madre, en mi cabeza la idea de tener hijos estaba descartada, pero llegaron ellos para cambiar eso y estoy muy feliz de tenerlos. No sabía que podían brindarte tanta felicidad y no me arrepiento de nada Alicent —le miré y ella asintió con una pequeña sonrisa.

—Se te ve muy feliz y conozco perfectamente esa sensación, porque aunque en mi cabeza sabía que tarde o temprano pasaría, pensé que tal vez tuviera la suerte de posponerlo, pero ahora tengo cuatro. Soy afortunada de tenerlos y a veces me siento triste porque siento que no soy una buena madre con ellos. Supongo que todo esto es por culpa de mi padre, a veces me pregunto si no fuera así, ¿cómo sería todo? Ahora solo estoy intentando ser una buena madre para mis hijos porque es lo que ellos se merecen. Así que hago el intento, pero a veces es tan difícil.

—Te entiendo perfectamente Alicent, pero lo bueno de todo esto es que lo estás intentando y eso es suficiente, seguro que con el tiempo las cosas cambiaran y todo irá bien. Tu padre no está aquí y tú puedes romper ese patrón de una vez por todas. De ti depende no cometer los mismos errores que cometió tu padre. Eres mejor que todo eso, así que solo deja que todo fluya y sigue como hasta ahora porque lo estás haciendo muy bien —ella sonrió.

—Te agradezco demasiado tus palabras, siento mucho en serio todo lo que te hice y por traicionarte de esa manera. No te lo merecías en lo absoluto y me alegro de que mis hijos pasen el tiempo contigo, se les ven muy felices y es lo único que me importa. Así que te agradezco por ello. Una madre siempre va a querer lo mejor para sus hijos y por un tiempo sentí que tú no lo serías para ellos, pero al verlos tan emocionados cuando te ven y como sonríen me di cuenta de que estuve equivocada por mucho tiempo —entendía un poco a Alicent, porque a veces yo también lo único que quería era alejar a mis hijos de ella por todo lo que había hecho, pero al fin resulto que ella había cambiado y ahora pasaba tiempo incluso con mis hijos.

—Supongo que jamás pensé en que sería hermana mayor después de... Bueno, ya sabes —ella asintió—. Pero estoy muy feliz de tener unos hermanos tan maravillosos como ellos. Así que debo agradecerte por esos angelitos. Aunque si es verdad que a veces pueden llegar a ser unos torbellinos —las dos soltamos una pequeña risa y ella asintió.

—Creo que la más tranquila es Helaena, siempre está en su mundo y no me malinterpretes, si ella está bien de esa forma, pues yo soy feliz, pero a veces me preocupa y no quiero que nada malo le pase.

—Te entiendo, pero te juro que no debes preocuparte de nada, es feliz siendo como es, así que es lo más importante. Tú sigue acercándote poco a poco a ella y ya verás como en nada se abrirá contigo. Después de todo eres su madre y sabe que no le harás nada malo —ella asintió soltando un pequeño suspiro.

—Tal vez no me merezca nada de esto Rhaenyra, he sido una horrible persona y no merezco que mis hijos me hablen ni mucho menos que tú me ayudes —paré en seco viéndola.

—No pienses eso Alicent, la gente comete errores, pero aprende de ellos y es lo más importante. Así que no pienses que no te mereces todo esto, porque has aprendido y quieres arreglarlo y eso está muy bien. Solo disfruta de todo esto y sé muy feliz, porque también lo mereces —ella asintió con una pequeña sonrisa.

—¿Puedo darte un abrazo? —asentí y la abracé.

Las cosas mejorarían después de todo, estaba segurísima de ello.












NOTA DE LA AUTORA

¿Qué os ha parecido el capítulo?

Perdón por la tardanza.

Os amo demasiado y gracias por todo el apoyo. Ya sabéis que podéis seguirme en tiktok para ver todos los edits de mis historias. La cuenta es lvprongs también hay un Hashtag por si queréis hacer edits de la historia yo encantada de verlos #mylittleprincewattpad ❤

Os amo ❤


My Little Prince ||Crossover||Donde viven las historias. Descúbrelo ahora