Shōto no sabe que le está pasando a su novio Katsuki, pero de repente a comenzado a distanciarse de él. Varias veces llegaba a olvidarse de ir a recogerlo a la agencia de su padre, lo cual de cierto modo le entristecía. Sin saber que sobre los edifi...
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Shouto se siente tremendamente feliz debido a la compañía de Hawks. El rubio incluso había despejado su agenda para poder salir junto a él y sus amigos, quienes, de alguna manera, habían agarrado confianza con el héroe alado. El cual sinceramente también disfruta pasar tiempo con ellos como si fueran amigos de toda la vida. Por ello Shouto no puede evitar pensar que todo está yendo demasiado bien para ser verdad.
Nunca en su vida —ni siquiera cuando llegó a la UA— había sido tan excesivamente alegre, nunca había sonreído de esa manera tan amable, ni siquiera con sus hermanos o con Katsuki. Ah... Katsuki. Ahora que lo recuerda, no hace mucho tiempo se enteró de que tuvo una “pequeña” pelea con Ochako por motivos que desconoce y tampoco desea saber. Y es más que obvio que se enteró de ello por boca de cierto pelirrojo que se había vuelto muy amigo suyo a lo largo de los días y que se había tomado la confianza de decirle que él siempre le agradó, y que hubiera hecho una buena pareja con el cenizo si este no lo hubiera engañado sin razón alguna.
También está el tema de que por alguna extraña razón, al decirle a su viejo padre que había roto su relación con el cenizo, este se lo tomó de manera ¿seria? puesto a que comenzó a hacer preguntas sobre el por qué terminaron, e incluso llegó a preguntar si Bakugou le hizo algo malo que pudiera llegar a herirlo o incomodarlo, sin embargo, él no dijo nada. Sinceramente había considerado esa reacción como extraña, nunca en su vida sintió que le importaba tanto a su padre, por lo cual no hizo más que mirarlo con rareza y responder con la misma mentira que les dijo a sus hermanos.
Izuku y Shinsou habían anunciado que luego de un largo tiempo saliendo en secreto ya eran novios, lo cual alegró a muchas personas, en especial a su indescriptible y castroso —por parte de Monoma— grupo. Claro que, Hitoshi sigue siendo lo suficientemente orgulloso como para permitir que el pecoso le de muestras de afecto en público, diciendo “No me gusta eso, no estoy acostumbrado a esas cosas” cuando en realidad es una masita con él —según lo que Izuku le ha dicho en secreto—. Monoma los molestó por mucho tiempo con eso, hasta que su propio novio le pidió que dejara de molestar a los demás con sus parejas como si él no tuviera novio. Recordar aquello es excesivamente gracioso por la forma en la que Neito se sonrojó y mostró una mueca de indignación a su novio albino.
Momo y Kyoka terminaron su mudanza al nuevo departamento que ambas compartían, el cual incluye dos pisos y una cocina extra grande. Todo gracias a Yaoyorozu y su mucho dinero. Le alegra de que tengan una vida linda y que vivan juntas, además de que ya cumplieron los dos cuatro años de relación y lo celebraron con una fiesta en la cual la mayoría terminaron ebrios —excepto por Shouto e Izuku—. El bicolor recuerda con dicha el como Yaomomo le prometía a la chica de cabello oscuro que le pediría matrimonio muy pronto. Seguramente está aprovechando ahora que viven juntas para hacerlo, lo cual sería maravilloso.
Y él...
Bueno, él...
Él sigue sin comprender la razón por la cual Hawks se esfuerza tanto en ganarse su confianza, siempre haciendo halagos sobre su persona y haciendo chistes malos que, a pesar de ser malos, logran hacerlo reír más de una vez.