Capítulo 6

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1885, Dinastía Joseon

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1885, Dinastía Joseon.

La vida de los campesinos se había vuelto muy carente, el ascenso de un gobierno corrupto y las rivalidades con Japón se convirtió en el mayor problema del campo.

Estaba claro que los constantes cambios que había en sus ciudades no ayudaba mucho a los mejores propietarios de las hectáreas de cosecha, pero la gente estaba en crisis por la falta de comida y los dueños de la única comida ofrecían todo en mayor cantidad de dinero.

Aunque en realidad la guerra se presentaba más en las fronteras japonesas toda esa lucha y el dar abasto a los soldados que iban a dar su vida por el Rey se llevaba la mayor parte de los recursos que tenían. Si podían pagarlo, era obvio que no se opondrán a incluso regalarlo. Siempre habrá todo para quien tenga poder.

Dar un paseo por la gran ciudad era ver que los niños estaban muriendo de hambre, las madres debían venderse para tener dinero y poder conseguir un poco de fruta para sus hijos, los demás adultos se peleaban por la comida y armaban grandes riñas en los bares o en las calles. A nadie le gustaba vivir en estas condiciones, pero a veces incluso ellos mal gastan su dinero en apuestas que no tienen ningún fin.

Las personas de mayor edad contaban que todo era culpa de los japoneses, otros hablaban de China y algunos mencionaron a la propia Joseon como responsables de generar conflictos innecesarios o porque simplemente no cedian ante los invasores. Tomaban al rey por cobarde, era cansado tener que pelear por comida y que dentro del palacio hubiera hasta banquetes de todo tipo de alimento.

Dentro de estas condiciones se encontraba una particular familia compuesta por Jung Miyoong y Jung Suhyun. Eran un matrimonio joven que vivían cercanos al río y se dedicaban a la pesca temporal para poder sobrevivir lejos de la ciudad. Ambos eran muy buenos en su oficio, tenían mucha suerte de que sus peces fueran los mejores que había.

Han trabajado muy duro por levantar su casa, buscando una vida solitaria para su pequeño bebé. Pero debido a que las tropas japonesas se trasladaban por el río la pesca había sido muy difícil de conseguirlos en cardumen, los peces no salían a la superficie siendo asustados por el movimiento brusco del agua. Suhyun se esforzaba todos los días en navegar con la esperanza de poder encontrar aunque sea peces pequeños o bancos que se pierdan.

Miyoong se ocupaba de mantener su casa limpia, con las ramas secas de los árboles tallada utensilios para cocinar o le elaboraba pequeños juguetes a su hijo. Era una mujer muy testaruda que se quejaba de no tener suficiente dinero como para tener mejores condiciones de vida, el trabajo era fastidioso si sus compañeras eran solo unas cuantas chismosas. Extrañaba ser una buena mujer reconocida por su esfuerzo, ahora solo la incitan a que pelee por ridículas prendas de seda. Le gustaba ser ambiciosa.

Provenía de una familia que estaba compuesta por oficiales, ella estudiaba la literatura en secreto por gusto, soñaba con ser una muy buena escritora sobre la guerra y como ella estaba presenciando las disputas continuas. Allí conoció a Suhyun, quien estudiaba para presentarse como interesado en ser parte del equipo oficial. Ambos coincidieron en su proceso de admisión, así que Miyoong no dudo en ayudarle a estudiar todo lo necesario y se acompañaron hasta que Suhyun compitió por su lugar presentándose al examen.

My Demon||JunghopeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora