-Se que puedo ser un fastidioso y todo eso, pero en serio ¿Estas bien? - me dice con preocupación en el rostro.
-Que sí, Liam, igual como las veinte veces que preguntaste.
Él no me cree y yo tampoco.
¿Como le iba a explicar mi situación retorcida? No podía.
El, suelta un suspiro, resignándose. Sonrió para mis adentros, una batalla menos.
Me da un beso en la frente y se aleja.
-Me voy, tengo trabajo.
Me despido de él y voy en busca de mi carro al estacionamiento.
-Aww que patéticos son - empieza a hablar mi nuevo trauma - Si quieren les hago yo la boda.
Miro mal a Daxton.
Ha estado por alguna razón todo el día con nosotros, ha sido un grano en el culo todo el día con sus chistes malos.
-No da gracia, Daxton.
- ¿Y cuándo dije yo que era un chiste? Ustedes los humanos son extraños.
Le doy una mirada furiosa ¿Qué se creía?
-Me creo lo que soy hermosa, el próximo rey de los infiernos.
-Bueno, que te aproveche tu trono, a mi déjame en paz.
Le paso, por un lado, pero por alguna razón ya no puedo seguir caminado, era como si una fuerza me mantuviera en mi sitio.
- ¿Te recuerdo que tenemos un trato, preciosa? Estoy empezando a pensar que eres... ¿Cómo le decían los humanos cuando tenían cambios de personalidad? ¿Esquizofrenia?
-Bipolaridad - digo entre dientes.
-Oh si, eso, bipolar. Estoy empezando a creer que eres eso. En un momento estas asustada, en otra decidida, molesta, insegura ¿Todos son así?
-Supongo...
- Aurora ¿Con quién estás hablando? - hablan detrás de mí.
Mierda
Veo a Emma una chica de mi curso, mirándome confundida. Aprovecho que tengo el teléfono en mano y simulo que estoy haciendo una nota de voz.
-Estoy hablando por teléfono - digo rápidamente.
A la chica se le quita la expresión de confusión de la cara. Y me mira con más tranquilidad.
-Oh está bien me asustaste.
Yo le dedico una sonrisa algo tensa.
Ella se va y yo suelto un suspiro. A este paso creerán que estoy loca.
Miro al Demonio que como si fuera cosa rara, me está sonriendo encantado.
Yo apuro mi paso, no quería que alguien me cachara discutiendo con la nada.
-A este paso todo el mundo creerá que estoy loca.
- ¿Y no lo estas ya?
Esta cosa un día de estos me va a sacar de mis casillas.
- ¿No tienes cosas que hacer? - pregunto - No sé, ir a decirle a todos que serás rey o buscar a personas que te vendan un alma.
- ¿Un alma? ¿Qué voy a hacer con eso Aurora?
Enarco una ceja.
- ¿Acaso ustedes no hacen eso? Ya sabes, alguien se les acerca, les pide un favor, ustedes les dicen que sí, pero con un precio, la persona les pregunta, y ustedes la engañan firmando un papel donde les venden su alma.
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La seducción del Demonio (Sin Editar)
FantasyY aunque el demonio se negara ir al cielo, la luz de este le hipnotizo, hasta llegar a caer en perdición. Todos los derechos reservados.
