capitulo 5 - el entrenamiento parte 2

417 22 1
                                        

Nota del autor
Los () significan cosas que suceden o para marcar las emociones de los personajes
Las " " son pensamientos de ellos


En Rivendel

El sol comenzaba a ocultarse tras las colinas de Rivendel cuando Izuku, con los ojos brillantes, habló.

Izuku: (emocionado) ¡Todavía no puedo creer que ya sea un aprendiz!

Din Djarin: Tranquilo, niño. Recuerda que en 10 años deberás repetir la prueba. Si fallas otra vez, tendrás que irte.

Izuku: Lo sé, pero ahora tendré más tiempo. En esta prueba solo tuve un año, mientras los demás llevaban años entrenando.

Din Djarin: Sí, pero ahora te enfrentarás a aprendices con armadura, y tú no tienes ninguna.

Izuku: (sorprendido) ¿Eh? ¿Y dónde puedo conseguir una?

Din Djarin: (riendo) ¿Dónde? ¿No recuerdas tus lecciones de historia? Todo Mandaloriano debe obtener el material para su armadura y armas. Esa será la primera parte de tu nuevo entrenamiento.

Izuku: ¿Y dónde conseguiré el material para forjarlas?

Din Djarin: Buena pregunta. Iremos a la montaña solitaria, uno de los últimos refugios Mandalorianos donde se encuentra beskar... y algo más que te servirá para tus armas.

Izuku: (asombrado) ¿Espera, hay algo más fuerte que el beskar?

Din Djarin: Puede ser. Ven, hay que empezar a empacar. Será un viaje largo.

Izuku: Sí, maestro. ¿Pero qué tan lejos iremos?

Din Djarin: Tendremos que tomar un barco, porque vamos a Rusia.

Izuku: ¿A Rusia? ¡Pero no tengo documentos para viajar!

Din Djarin: Tranquilo, eso es lo bueno de ser Mandaloriano. Tenemos refugios por todo el mundo que nos permiten movernos. Termina de empacar, partimos al anochecer.

Izuku: Sí, maestro.

Al anochecer

Frente a la entrada de Rivendel, Din e Izuku esperaban con sus mochilas listas cuando una voz los interrumpió.

Ragnar: ¡Oye!

Izuku: (sorprendido) ¿Ragnar? ¡Estábamos a punto de partir!

Ragnar: Solo quería decirte que, la próxima vez que nos veamos, ambos seremos Mandalorianos completos. Entonces pelearemos para ver quién es el más fuerte. —extendió el puño.

Izuku: Ya lo verás, seré el más fuerte. Hasta entonces, los dos debemos fortalecernos. —chocó su puño con el de Ragnar—. Nos vemos luego.

Ragnar: Que les vaya bien en su viaje.

Din Djarin: Vamos, hay que irnos.

Izuku: Sí.

Ambos corrieron hacia el bosque, esquivando árboles y vegetación. Izuku preguntó cuánto tardarían en llegar al barco.

Din Djarin: A este paso, dos horas. Pero el barco parte en una hora y media, así que apresurémonos.

En la costa

Al llegar, un Mandaloriano los recibió y los llevó a bordo. Explicó que, antes de ir a Rusia, debían ayudarlo con la pesca durante dos meses. Din aceptó sin problema. Durante ese tiempo, Izuku aprendió a navegar, enfrentó tormentas que los dejaron varados, y mejoró sus habilidades con cuchillos, pidiéndole trucos al experto que los guiaba, como lanzar con precisión y desarmar oponentes. Al llegar a Rusia, otro Mandaloriano les indicó un camino a pie hacia la montaña solitaria, preocupando a Izuku hasta que Din lo tranquilizó, asegurando que fortalecería sus piernas.

La espada de la esperanzaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora