Capitulo 4 - el entretenimiento parte 1

453 27 0
                                        

Nota del autor
Los () significan cosas que suceden o para marcar las emociones de los personajes
Las " " son pensamientos de ellos


En Rivendel

El aire fresco de Rivendel llenaba la sala de reuniones cuando Aragorn entró, saludando con una inclinación.

Aragorn: Es un gusto volverla a ver, Herrera. Me imagino que Din le informó sobre mi llegada.

 Me imagino que Din le informó sobre mi llegada

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Herrera: El gusto es mío, joven príncipe. Sí, me habló de su llegada y del nuevo candidato para la guardia. Pero no solo vino por eso, ¿o me equivoco?

Aragorn: (sonriendo) Tan astuta como siempre. Hay otro motivo, relacionado con el chico. Esperemos a que lleguen y les explicaré.

Herrera: Como ordene, joven príncipe. Pase, el resto de los herreros nos espera.

Aragorn: (extendiendo la mano) La sigo.

Tres horas después

Un carro traqueteante se detuvo a las puertas de Rivendel, un refugio rodeado de árboles altos y cascadas cristalinas. Din Djarin bajó, cargando a Izuku dormido, y fue recibido por la Herrera y dos guardias.

Herrera: Qué bueno que llegaron a salvo.

Din Djarin: No fue fácil. Tuve que despistar a quienes buscan al chico.

Guardia: (riendo) Lo bueno es que, con alguien como tú, no fue problema, ¿verdad?

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Guardia: (riendo) Lo bueno es que, con alguien como tú, no fue problema, ¿verdad?

Din Djarin: (estrechando su mano) Ya me conoces, amigo.

Herrera: ¿Cómo está el chico?

Din Djarin: Al principio estaba asustado, pero se durmió en el camino. Izuku, despierta, ya llegamos. —lo movió suavemente.

Izuku: (bostezando) Buenos días, ¿dónde estamos?

Herrera: Estás en Rivendel, un refugio para la guardia de Mandalore.

Izuku abrió los ojos, maravillado por las torres de piedra cubiertas de enredaderas y el brillo de las luces que parecían sacadas de un cuento de hadas.

La espada de la esperanzaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora