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𝚖𝚊𝚍𝚒𝚜𝚘𝚗.

Todos estábamos pensativos, intentábamos averiguar la manera en la que matar al azotamentes.

—Si alguien sabe cómo destruir esa cosa es Will, está conectado a él, conoce sus punto débiles.

—Creía que ya no podíamos fiarnos de él, que era un espía del azotamentes.

—Si pero no puede espiar si no sabe dónde está.

Entre todos comenzamos a vaciar el trastero, lo cubriríamos todo para que Will no lo lograra reconocer. Nancy y Steve comenzaron a cubrir la pared con una lona, mientras yo ayudaba a Jonathan a liberar las cuerdas del tendedero.

—¿Seguro que esto va funcionar?

—Él sabía quién era yo, él sigue ahí —Joyce explicó, ella no se rendiría tan fácil—. Seguro que funciona.

Cubrimos el interior del trastero con cartón, envoltorios y trozos de lona. Atamos a will a una silla también cubierta. Todos nos fuimos dentro de casa, a esperar, ahora les tocaba a Mike, Hopper, Jonathan y Joyce hacer su parte. Los cuatro que le estaban interrogando entraron de sopetón a la cocina, Hopper comenzó a apuntar algo en código morse.

—Aquí —leyó—, Will sigue ahí dentro y nos habla.

Siguieron con el interrogatorio, Hopper nos daba señales en forma de código morse para que nosotros lo interpretáramos.

—Cerrar el portal —leímos al unísono.

De la nada comenzó a sonar el teléfono de la casa, Dustin corrió para intentar colgar pero no lo consiguió, me acerqué a hasta él para apartarlo y arrancar el teléfono de la pared.

—¿Creen que lo habrá escuchado?

—Es un teléfono, todos suena igual ¿no? —Steve intentó ser positivo.

—Eso no es bueno —escuchamos como los demo-perros venían desde lejos.

Dentro de la casa todos nos alejamos de las ventanas y cerramos las puertas. Hopper me pasó una metralleta y apunté a la puerta, todos teníamos algo con lo que defendernos, con mi mano coloque a Dustin detrás de mi. El sonido de esas cosas se alejaba, se acercaba, se movía, con eso nosotros también apuntábamos a todas las direcciones, se empezaron a escuchar quejidos de esas cosas hasta que uno atravesó la ventana.

—¿Está muerto? —pregunté a Hopper, quien estaba más cerca.

Unos pasos se acercaron a la puerta y todos nos volvimos a posicionar, la cerradura se abrió por si sola abriendo la puerta y dejando entrar a una niña de estatura media, con los ojos oscuros y cabello corto. Todos bajaron las armas, nos quedamos mudos. Mike fue el que parecía que iba a llorar al verla, ya me suponía quién era aquella chica, era Once.

—Once —Mike se acercó a abrazarla, ambos lloraban.

—¿Esa es...? —Max y yo preguntamos al unísono, Lucas y Dustin asintieron.

Me estaba costando procesar todo lo que estaba pasando en este momento, Dustin me había hablado de Once, pero el hecho de que ella estuviera aquí ahora y que hubiera abierto la puerta sola confirma que todo era completamente cierto. Hopper llevó a una habitación a Mike para explicarle las cosas.

Once, Dustin y Lucas se abrazaron.

—Te hemos echado de menos —confesó Lucas.

—Y yo a ustedes.

—Hablábamos de ti casi todos los días.

apocalypse. steve harrington +18Donde viven las historias. Descúbrelo ahora