Capítulo #5

432 38 5
                                        

Narra la Caperucita Roja:

Me desperté y él aún seguía dormido... Aproveche y me levanté para, preparar me un porro, que necesitaba fumar un poco, porque me siento alterada y inquieta y eso es lo único que me relaja.

Al prenderlo, al segundo el se despertó y se levantó, se me acercó y me miró con una cara de molesto y no sabía el porque, pero lo único que el hizo fue... Me gruñó y me asusté, porque pensé que me iba a matar o algo, pero solo me tocó la mano, que tenía el porro y entendí que quiso que yo lo botará y lo hice. Al instante, el se agachó adelante de mí y sentí que se relajo.

Narra el lobo Feroz:

Al momento que sentí ese mal olor, no lo pensé dos veces y me acerque a ella... Al parecer ella pensó que la iba a matar, le aseguré que solo quería su bien y ella me entendió.

Y la señorita se fue a sentar se en su sofá y yo me acerque y me fui hacía a dónde ella estaba, puse mis cabeza, en sus piernas y ella me empezó a dar caricias y yo me sentí en el cielo.

Caperucita roja y el lobo Donde viven las historias. Descúbrelo ahora