4 - Tonta como una zorra

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Hazle creer que ejerce el control cuando la que manda eres tú 

Me parece que la expresión «sexo débil» fue acuñada por unamujer para desarmar al hombre al que se disponía a aplastar.OGDEN NASH 

La zorra tonta le trata el ego con pinzas 

En el capítulo anterior vimos por qué el poder es embriagador para un hombrecomo el amor lo es para una mujer. Y ahora... ahondemos un poco más enesto.Para que un hombre se motive a dar, debe sentirse bien cuando da. Deseasentirse apreciado y venerado. El ego es lo que lo hace ir a la guerra. Formargrandes corporaciones. Clavarse púas en el trasero cuando va al gimnasio ahacer pesas. Rogar, robar y pedir prestado. Y enamorarse.La explicación de esto puede parecer obvia, pero no lo es: un hombrenecesita sentirse masculino. Es por eso que no se detiene a pedir indicacionesen la calle. No importa si le dices que debió virar al poniente seis salidasatrás. Seguirá dándole al acelerador en la dirección opuesta. Los hombres nose pierden, sólo... 

«Conocen otra área». 

«Cambian de destino» 

«Prueban una ruta diferente». 

«Exploran nuevos territorios». 

Nunca se pierden. El inspector Gadget sencillamente «checa» cada metrocuadrado en un radio de sesenta kilómetros más allá del destino previsto. 

Si quieres que tu novio dé vuelta a la derecha, dile: «Creo que es a laizquierda». Para un hombre, su habilidad para orientarse será siempresuperior a la de una mujer. Todo se reduce a su ego, que no tiene dirección nilínea de rotación. 

¿Las dos palabras que más agradan a un hombre? «Tienes razón». Nuncalo convencerás de lo contrario, así que no te molestes en intentarlo. 

Dale la razón. Sé más lista. Por eso la zorra «tonta» le hace creer que éltiene el control. Cuando apelas a su sensación de poder, cargas sus baterías.Le das lo que necesita sin que él se dé cuenta siquiera. 

PRINCIPIO DE ATRACCIÓN # 32 

Déjalo creer que tiene el control. Hará entonces loque quieras, porque siempre querrá ser un «rey»para ti. 

Un par de veces a la semana, cuando sea amable o generoso, dile que éllleva la batuta. Hazlo sentir el macho alfa, el gran potentado. Él es quien llevalos pantalones, es el hombre. Entre tanto, adivina quién se sale con la suya... 

Mi amiga Annette aprendió esto a la mala. Cometió el error de contarle asu nuevo novio que había matado una víbora en el jardín. Él preguntó:«¿Cómo que mataste una víbora?». Annette le contó entonces que habíausado una pala grande para «pelear». Una mirada de horror atravesó el rostrode su galán mientras ella le hacía un relato elocuente, lance por lance, de esa«masacre» brutal. Esa noche, él no pudo conseguir una erección. 

Una obvia infracción del código «penil»: si te sientes Tarzán, lo harássentir Dañe. No mates ni una mosca en su presencia. No cambies la llanta. Nocambies un foco siquiera. (¡Dios te libre, amiga!). 

Para un varón de pelo en pecho, la sensación de que él es el «hombre» esla clave. Esto no significa que debas ser dócil todo el tiempo. Mientras ledemuestras que representas un «reto mental» para él, recuerda que necesitaque halagues su ego. Pero existe una gran diferencia entre alimentar su ego yparecer aduladora. No dejes ver que requieres su ayuda en: 

-Cuestiones de sentido común 

-La faena diaria 

-Tu estabilidad emocional 

Por qué los hombres aman a las cabronasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora