Capítulo 12: 2018 DNA

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Era 2018 cuando mi vida cambió en una dirección inesperada. Recuerdo que estaba pasando por uno de mis momentos más oscuros, buscando cualquier cosa que pudiera distraerme del constante vacío que sentía. Fue en medio de esa búsqueda que descubrí una canción que, sin saberlo, me abriría la puerta a un mundo completamente nuevo. La canción se llamaba "DNA", y era interpretada por un grupo surcoreano llamado BTS.

Al principio, no sabía qué pensar. El idioma coreano me resultaba completamente ajeno, y la pronunciación me sonaba tan distinta y, en cierto modo, hasta cómica. Así que, en un intento por reírme un poco y levantar mi ánimo, decidí hacer una parodia de la canción. Recuerdo cómo me senté en mi habitación, viendo el video musical una y otra vez, tratando de imitar los sonidos y gestos. Me reía de mí misma por cómo sonaba, y durante esos momentos, sentí que algo se iluminaba dentro de mí, aunque fuera de manera superficial.

La parodia no era más que una broma interna, algo que hice para mí misma, pero mientras más veía el video, más me intrigaba. No podía negar que la melodía era pegajosa, que los colores vibrantes del video y la energía de los chicos me mantenían cautivada. Aun así, no podía imaginarme a mí misma siendo fan de un grupo que cantaba en un idioma que no entendía. Me convencí de que solo estaba disfrutando de la novedad del momento y que pronto perdería el interés.

Sin embargo, algo cambió. A medida que los días pasaban, seguía volviendo a esa canción. "DNA" tenía algo que resonaba conmigo, algo que iba más allá de las palabras que no entendía. Había una pasión en la interpretación, una energía que me hacía sentir conectada de alguna manera. Sin darme cuenta, comencé a investigar más sobre BTS. Quería saber quiénes eran estos chicos que, de repente, habían capturado mi atención de una manera que no esperaba.

Recuerdo cómo empecé a buscar más canciones de ellos, y me encontré con una discografía que iba mucho más allá de lo que había imaginado. No solo eran "DNA", había algo más profundo en sus letras y en la manera en que se expresaban a través de la música. No entendía las palabras, pero sentía las emociones, y eso era suficiente para que me sintiera conectada.

A medida que pasaban las semanas, me sumergí más y más en el mundo de BTS. Descubrí que no solo eran talentosos músicos, sino que también tenían historias y luchas personales que compartían con sus fans. Sus mensajes de amor propio, perseverancia y esperanza resonaban en mí de una manera que nada más lo había hecho en mucho tiempo. Comencé a aprender sobre sus trayectorias individuales, sobre cómo cada uno de ellos había superado obstáculos para llegar a donde estaban. De alguna manera, sus historias me daban esperanza, me recordaban que no estaba sola en mis luchas.

Lo que empezó como una parodia para reírme un poco se convirtió en algo mucho más significativo. BTS se convirtió en una especie de refugio para mí, un lugar donde podía encontrar consuelo y fuerza. Empecé a ver sus entrevistas, a leer traducciones de sus letras, a aprender sobre la cultura coreana y el idioma. Lo que una vez me pareció cómico, ahora me parecía hermoso y profundo. Sin darme cuenta, me convertí en parte de un fandom global que compartía mi admiración y amor por estos siete chicos.

Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que BTS no solo me ofreció entretenimiento; me ofreció un escape, un sentido de pertenencia y, lo más importante, una chispa de esperanza en un momento en el que sentía que todo estaba perdido. No exagero al decir que su música, su arte, me ayudaron a superar algunos de mis días más difíciles. Aunque comencé a escucharlos por pura curiosidad y un poco de burla, terminaron siendo una parte crucial de mi proceso de sanación.

Ahora, cada vez que escucho "DNA", no puedo evitar sonreír. No solo porque me recuerda el inicio de mi viaje con BTS, sino porque me recuerda que, incluso en los momentos más oscuros, siempre hay algo que puede encender una luz, algo que puede hacerte sentir vivo nuevamente. Para mí, esa luz vino en forma de una canción coreana con una melodía pegajosa y un video musical lleno de colores. Lo que una vez fue una parodia, se convirtió en un capítulo crucial en mi vida, uno que siempre atesoraré.

Echoes from the Abyss: My Life in FocusDonde viven las historias. Descúbrelo ahora