Capítulo 18: ¿Lista?

854 62 0
                                        

Punto de vista Sarocha Chankimha

- ¿Pero qué día volverás? – preguntó Amanda sentándose en el sofá de la sala, y yo estaba parado frente a ella.

Hace dos días Amanda me había llamado diciendo que quería hablar conmigo y que "me extrañaba".

¿Extrañar? Raro

Tal vez por nuestras conversaciones, porque eso es lo único que hacemos cuando ella viene a mi casa y no es para evaluar mis cuadros.

Dijo que tan pronto como regresara a casa de su viaje, vendría aquí. Amanda había viajado a Sudáfrica; fue para evaluar las pinturas de un artista africano poco conocido.

- Realmente no lo sé. - Suspiro. – La probabilidad de que termine todo lo que tengo que hacer allí y quiera quedarme un poco más para disfrutarlo es alta.

- ¿Entonces...?

- Un mes tal vez. – dije normalmente y apreté mis labios.

- ¿Entonces quieres tomarte un descanso de las sesiones de evaluación? – Preguntó, pensativa.

- Sí, y durante los próximos 5 meses también.

- Por ese proyecto, ¿no? - Preguntó Jensen, sabiendo ya el motivo.

- Sí. – Sonreí levemente solo con mis labios.

-¿Qué proyecto? - escuché la voz de Becky, y cuando giré la cabeza en dirección al sonido, la vi ya frente a las escaleras; con una maleta a su lado y vestida con la ropa que le pedí a Looknam que comprara.

- ¿Entonces ella es Rebecca? – preguntó Amanda con curiosidad, señalando a Armstrong mientras me miraba. Sólo asentí. La morena de ojos rasgados se levantó del sofá y caminó hasta estar frente a Becky. - Ey. – Dijo, con una pequeña sonrisa en su rostro.

- Ho... ¿hola...? – dijo Becky un poco recelosa y con los ojos entrecerrados.

- No te saludé la primera vez que nos vimos; Pido disculpas por eso. – dijo Amanda suavemente. - ¿Recuerdas? Hace unas 2 o 3 semanas vine aquí y simplemente intercambiamos miradas; Ni siquiera te saludé.

- Recuerdo. – dijo Becky simplemente e intercambió miradas conmigo rápidamente.

- Soy Amanda, pero imagino que ya deberías saberlo. – dijo Amanda gentilmente y extendió su mano a modo de saludo para que Becky la estrechara, a lo que la morena de mechones rosados ​​solo miró, y ni siquiera se movió; lo que hizo que Amanda retirara su mano. – Entonces hablaremos. – Dijo un poco incómoda, le dio la espalda y vino hacia mí nuevamente. - Tengo que irme

- ¿Ya? – pregunté con el ceño fruncido.

- Sí. – Suspiró. – Nos vemos algún día. – Ella abrió una pequeña sonrisa. - Buen viaje. Si tardas mucho en volver, te visitaré.

- Estás loca. – dije en broma y ella se rió.

- Sí, lo sé. – dijo ella. – Pero ya sabías eso. – Fue mi turno de reír.

- Bestia. – dije riendo y la abracé.

Amanda me estaba abrazando mirando en dirección opuesta a Becky, lo que significaba que yo estaba mirando a la morena con reflejos rosados.

La miré y ella tenía una expresión aburrida en su rostro mientras miraba hacia algún rincón, y cuando nuestros ojos se encontraron, la miré a los ojos y ella entrecerró los suyos mientras también me miraba.

Todavía me estaba recuperando de las burlas en la ducha, y solo pensar en el evento me enojaba, emocionaba o ambas cosas. Fue confuso.

Pero sólo sabía una cosa: no lo dejaría facíal.

365 DaysHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora