Punto de vista Sarocha Chankimha
- Esperaba que si aceptaba ser tu amiga, te tendría cerca de mí sin ningún problema. Pensé que si aceptaba ser tu amiga, no me odiarías y poco a poco podría conquistarte. - digo en voz baja y vuelvo a llevar mi mirada a sus ojos. - Pero por lo que pasó hace poco tiempo, tus planes eran otros.
- Es difícil Sarocha; Es difícil cambiar tu vida de un día para otro y tener que permanecer en ella durante un año. - Dice en tono tranquilo, sorprendiéndome cuando pone su mano en mi hombro, ya que soy yo quien suele hacer contacto físico. - Joder, en menos de 24 horas estaba golpeando a un tipo, mientras a mi alrededor había golpes volando por todos lados. - Dice y cierro los ojos riendo, escuchando su risa mezclarse con la mía.
- Sé que lo que estoy haciendo no es lo correcto para ti. - digo después de que dejo de reír. - ¿Sabes? Hice que Natasit te encuentre, te secuestre y te traiga a mí. Pero... en mi mundo, así es como funcionan las cosas. En mi mundo, esto es lo que hago y para mí, esto es lo correcto. - digo mirándolo profundamente a los ojos. - En mi mundo, yo hago las reglas.
- No estas acostumbrada a recibir órdenes, ¿eh? - Me pregunta con humor en su voz, y me río sacudiendo la cabeza.
- Realmente quiero que te acostumbres, de verdad.- digo sinceramente, con voz tranquila.
- Quieres muchas cosas y algunas son difíciles de entender. - Dice, y yo le tomo las manos, mirándola profundamente a los ojos.
- No son las cosas, Rebecca, soy yo. Soy difícil de entender y es difícil de explicar. - Giro mi cuerpo completamente hacia ella, parándome sobre piernas indias mientras sigo sosteniendo sus manos, pero ahora sobre mi muslo.
- Si a ti te cuesta explicarlo, a mí me cuesta aún más entenderlo. - Dice, y gira su cuerpo hacia mí también, de frente a mí y en la misma posición que yo.
- Dije que quería aprender a ser amable contigo, y dije que quería que tú me enseñaras. Bueno... si te presento la ciudad, ¿crees que sería una buena forma de empezar? - Pregunto encogiéndome de hombros, haciéndola reír.
- Sí, creo que estaría bien. - Dice haciéndome sonreír. Y en el mismo segundo, siento una gota de agua caer sobre mi muslo descubierto, seguida de varias otras gotas.
- Creo que será mejor que entremos. - digo y solté sus manos, levantándome inmediatamente y extendiendo mi mano para ayudarla a levantarse. Tan pronto como toma mi mano y comienza a levantarse, se resbala, cayendo de espaldas sobre el pasto y llevándome con ella, poniéndome encima de su cuerpo con nuestras caras a milímetros de distancia. Pero al contrario de lo que debería suceder, como si ninguna de los dos fuera a avergonzarse, simplemente comenzamos a reír y yo rodé hacia un lado, acostándome junto a ella. En ese momento la lluvia ya nos estaba mojando.
- Vamos a necesitar otra ducha. - Dice riendo y mostrando la manga de la blusa blanca que llevaba, cubierta de tierra y mojada, pues en ese momento la lluvia ya era muy fuerte. Esto nos hizo reír aún más y me levanté con dificultad, jalándola con cuidado, con la intención de levantarnos juntos. ¿Resultado? Resbalamos nuevamente y caímos en el mismo lugar, provocando aún más risas.
- Eso no funcionará. - digo, todavía riendo, y me levanto lentamente, solo esta vez. Después de levantarme, me paro frente a ella, esperando que ella también se levante, lo cual no toma mucho tiempo. - Vámonos. - Tomando su mano, caminamos hasta la puerta por donde habíamos salido, y luego entramos nuevamente a la casa.
- Voy a ir a mi habitación, estoy toda mojada. - Dice señalando su cuerpo.
- Yo también, y probablemente nos enfermemos. Pero Mind me dijo que hasta ahora no has comido nada, lo que significa que tienes que comer algo. - digo y me acerco a ella quitándole la blusa a cuadros de su cintura y colgándola en una silla de la cocina. - Bueno, ve a darte una ducha y vuelve aquí para que comamos algo. - digo de buen humor y le doy dos palmaditas ligeras en el hombro, de manera amistosa.
ESTÁS LEYENDO
365 Days
Fanfiction- No te obligaré a nada, pero tendrás 365 días para enamorarte de mí. Sarocha Chankimha, la hija del mafioso más grande y temido de toda Asia. Rebecca Armstrong es conocida por ser la reina de una banda. Sus caminos se cruzaron por un golpe de suert...
